El riego es una de las tareas fundamentales en el cuidado de las plantas. Las plantas, al igual que todo ser vivo, necesitan agua para vivir, crecer y desarrollarse. Pero, ¿cuándo regar? La frecuencia de riego y el método serán claves para alcanzar el éxito. Muchos de nosotros nos preguntamos cómo hacer un auto riego casero efectivo, práctico y económico. Por ello, hoy os contamos algunos sistemas para que tus plantas se mantengan bien hidratadas. ¡Toma nota!

Auto Riego Casero

Antes de pasar a detallar con profundidad las diferentes formas de riego que podemos poner en práctica sin salir de casa, vamos a resolver dos cuestiones fundamentales.

¿Cuándo regar?

En épocas cálidas, el mejor momento del día para regar es el atardecer, cuando ya ha caído el sol. Nunca se debe regar a pleno sol, salvo que veas alguna planta muy deshidratada; en ese caso, evita mojar el follaje. El atardecer es ideal, porque las plantas absorben los nutrientes y fotosintetizan durante la noche. Por la mañana temprano también se puede regar, pero corremos el riesgo de que las hojas que pudimos haber mojado no lleguen a secarse y, al mediodía, los rayos de sol pueden generar ese efecto lupa que las daña.

En invierno sin embargo, es preferible regar a media mañana ya que el riego en la noche se intensifica el frío en el sustrato y esto podría congelar las raíces.

¿Qué tipo de agua es mejor?

Sin duda, el agua de lluvia. ¡Es natural y gratis! Puedes recolectarla y utilizarla para el riego después. Eso sí, cuida que no se estanque pues pueden formarse larvas de mosquitos. Para evitarlo es preferible embotellarla.

Por lo general, el “agua del grifo” puede contener sustancias como salitre, cloro,etc por lo que no es lo más recomendado. Aunque, ¡claro que puedes usar esta agua!. Para hacerlo correctamente, te recomendamos dejarla reposar en un recipiente abierto durante una noche o 24h para que el cloro se evapore. Luego, puedes utilizarla con normalidad.

Algunas especies delicadas como las carnívoras se recomienda regar con agua destilada.

Otras prácticas sostenibles para reutilizar el agua puede ser poner un cubo en la ducha mientras esperas a que salga el agua caliente o reciclar el agua del aire acondicionado. En este último caso, te aconsejamos comprobar que solo sea agua de condensación y no arrastre aceites ni ningún otro líquido que pueda dañar a tus plantas. Ante la duda, prueba en un solo ejemplar y, si funciona bien,¡adelante!

Sistema de Auto Riego Casero

Auto Riego por goteo – Técnica del Piolín

Consiste en llenar un bote de agua y colocar un cordel o un hilo de algodón que conecte la maceta con el agua. Un extremo del hilo debe quedar sumergido y el otro debe estar un poco enterrado en el sustrato.

Es importante que el recipiente con agua esté más alto que el resto de las macetas para facilitar el riego. El hilo absorberá el agua, que se desplazará por él, manteniendo húmedo el sustrato. Este método no lo recomendamos para suculentas ni si tienes mascotas en casa ya que seguro lo morderán 🙂

Auto Riego plantas de interior

Esta técnica es autónoma, ecológica, efectiva y muy estética. Con las ollas de auto riego natural solo tendrás que introducirlas en el sustrato de tus macetas, rellenar de agua y olvidarte de volver hacerlo durante 15 días. Gracias al material poroso de los contenedores, las plantas se mantendrán húmedas y absorberán el agua que necesitan. Son ideales para plantas de interior que necesiten mantener sus sustratos húmedos. También se puede utilizar como auto riego en pequeños huertos urbanos.

En este vídeo os contamos cómo fabricamos nuestras ollas de la mano del artesano Carlos Martínez:

Otros tipos de riego natural

En cuanto al riego tradicional, lo que recomendamos es que riegues el sustrato y no mojes nunca la planta ni su follaje, salvo que la especie lo requiera. Riega alrededor de la planta y no el cuello directamente, para evitar la pudrición basal, tratando de no mojar demasiado el tallo. Un consejo, riega cerca de los bordes de la maceta para impulsar el crecimiento de las raíces que irán en busca de la humedad. Si crecen las raíces, crece la planta.

Técnica del platito

Esta técnica consiste en colocar agua en el plato o bandeja donde se ponga la maceta. Para poder aplicar este método, es preciso que el contenedor de tu planta tenga como mínimo un agujero de drenaje, ya que el objetivo es que el sustrato se humedezca desde abajo y las raíces tomen el agua que necesitan. Dependiendo del tipo de planta, varían el tiempo y la cantidad de agua necesarias.

Este sistema de riego es muy eficaz y lo puedes poner en práctica si te vas de vacaciones. Eso sí, evítalo para tus suculentas y cactus ya que es preferible que pasen 15 días sin regarse a que sus raíces estén continuamente en contacto directo con el agua.

Inmersión

Algunas plantas, como las tillandsias absorben sus nutrientes por las hojas y no por las raíces. Así, es necesario sumergirlas en agua durante unos minutos. También se usa en helechos y kokedamas.

Pulverización

Las plantas que requieren humedad casi constante precisan que las vaporicen regularmente con agua para que su follaje se mantenga saludable. Esto es lo que necesitan la gran mayoría de plantas tropicales de interior. Recomendamos hacerlo en días alternos en épocas muy cálidas y cada 4 días en épocas más frías, pero nunca se debe pulverizar cuando les esté dando el sol directo; es mejor hacerlo al atardecer.

Esperamos que esta información os sea útil y os animéis a probar estas técnicas de riego caseras. ¡Nos vemos en el próximo post!

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