La flor de pascua (Euphorbia pulcherrima), también conocida como poinsettia, es una de las plantas más admiradas durante la temporada navideña por sus hojas rojas, que muchos confunden con flores. Su segundo nombre viene de Joel Poinsett, el embajador de Estados Unidos en México que la introdujo en su país en el siglo XIX. Aunque suele asociarse al exterior, también prospera perfectamente en interiores si le damos las condiciones adecuadas.
Con este artículo sabrás cómo cuidar tu flor de pascua dentro de casa para que luzca espléndida toda la temporada ¡y durante todo el año!
¿Cuánta luz necesita la flor de pascua?
Lo más llamativo de esta planta son sus brácteas (las hojas rojas), y la iluminación es justo lo que determina que adquieran un color intenso.
Para que florezca adecuadamente necesita oscuridad total durante al menos 14 horas al día, durante un periodo de 6 a 8 semanas antes de Navidad. Es decir: por la noche debes colocarla en un lugar completamente oscuro o cubrirla con una caja o una tela para que no reciba luz. Durante el día, manténla con luz indirecta.
En otoño e invierno disfruta de la luz solar suave y directa, así que puedes ponerla junto a una ventana orientada al sur. En verano, en cambio, conviene evitar el sol intenso del mediodía, que puede dañar las hojas: en esa época una ventana al norte será perfecta.
¿Qué temperatura y riego necesita?
La temperatura ideal está entre 18 °C y 24 °C. En verano no debería superar los 27 °C y en invierno no bajar de 12 °C: fuera de ese rango la planta se estresa y no se desarrolla bien.
Necesita un riego moderado, dejando que el sustrato se seque entre riegos, sin encharcarlo y escurriendo bien el sobrante. Aumenta ligeramente la frecuencia en épocas calurosas. ¡Recuerda que es una Euphorbia y tiende a retener bastante agua en raíces y hojas!
¿Cómo mantenerla sana todo el año?
Si pasada la temporada de invierno tu poinsettia empieza a perder hojas, no es necesariamente una enfermedad: perder las brácteas a finales de invierno forma parte de su ciclo natural.
Además de la luz, la temperatura y la humedad, hay dos aspectos clave:
- Fertilización: en primavera y verano, abona una vez al mes; en invierno, cada mes y medio o dos meses. Después de la floración, deja de fertilizar hasta ver nuevos brotes.
- Poda: haz una poda severa a principios o mediados de primavera, recortando los tallos a unos 15-20 cm de la base para estimular nuevos brotes. Si la planta es muy grande, poda por debajo de la zona donde se forman las brácteas. En verano puedes hacer una poda de formación más ligera.
Un aviso importante: al ser una Euphorbia, al cortarla libera un látex blanco que puede irritar la piel y los ojos. Usa guantes al podarla, lávate las manos después y manténla fuera del alcance de niños y mascotas, ya que su ingestión puede causar molestias digestivas. Si sospechas que tu mascota la ha mordido, consulta con tu veterinario.
Siguiendo estas pautas, tu flor de pascua no solo será la decoración tradicional de las fiestas: podrá vivir feliz contigo durante muchos años.
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