El pulgón es una de las plagas más comunes en plantas de casa, jardín y huerto. Te contamos cómo combatirlo con jabón potásico, un tratamiento ecológico y eficaz.
¿Cómo afecta el pulgón a las plantas?
El pulgón es un insecto que chupa la savia de la planta, extrayendo agua y nutrientes. Es muy pequeño (verde, negro, amarillo o rojo) y suele localizarse en el envés de las hojas. Lo peor no es la succión, sino la melaza azucarada que segrega: un caldo de cultivo para hongos y bacterias que puede llegar a matar la planta.

¿Por qué funciona el jabón potásico?
El jabón potásico (de la familia de los fitosanitarios ecológicos) actúa directamente sobre el exoesqueleto del insecto y lo elimina por contacto. Es 100% natural e inocuo para nuestra salud.
¿Qué dosis y cómo aplicarlo?
Trata a primera hora de la mañana, para que la planta llegue seca a la noche. Necesitas jabón potásico, una jeringa para medir y un pulverizador. Diluye entre 5 y 10 ml por litro de agua y pulveriza cubriendo bien la planta, sin olvidar el envés de las hojas. Puedes rematar retirando insectos con un paño. Si reaparecen, repite: no generan resistencia y la disolución se conserva.
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