El árbol de jade o Crassula ovata, también conocido como planta del dinero, es una suculenta de la familia Crassulaceae. Originario de Sudáfrica y Mozambique, se ha convertido en una de las plantas más deseadas del mundo, asociada en muchas tradiciones a la prosperidad, la buena suerte y la abundancia. Te contamos qué significa, si es seguro para tus mascotas, cómo es y cómo cuidarlo.
Una de las razones de su popularidad es lo fácil que es de cuidar: es extremadamente resistente, se adapta muy bien a interiores y sobrevive con poca agua, así que es ideal para quienes empiezan en la jardinería. Una planta decorativa y de bajo mantenimiento.
¿Qué significa el árbol de jade?
En muchas culturas, el árbol de jade tiene un significado simbólico muy profundo: se cree que atrae energía positiva y promueve la prosperidad. En el Feng Shui se le conoce como «planta del dinero», porque se dice que trae riqueza y éxito a quienes la cultivan. Por su forma robusta y sus hojas carnosas, también simboliza fortaleza y estabilidad. En Sudáfrica, su lugar de origen, se le considera además símbolo de sabiduría por su longevidad, y por eso es un regalo muy apreciado y una pieza habitual en la decoración de hogares y oficinas.
¿El árbol de jade es tóxico para perros y gatos?
Importante si convives con animales: el árbol de jade (Crassula ovata) está catalogado como tóxico para perros y gatos por la ASPCA, y tampoco es apto para el consumo humano. Como planta decorativa es una joya, pero manténla fuera del alcance de mascotas y niños y no ingieras ni apliques ninguna parte de ella sobre la piel.
¿Cómo es el árbol de jade?
Es una suculenta que puede crecer bastante, con troncos gruesos y ramas robustas que le dan aspecto de pequeño árbol. Alcanza entre 1 y 3 metros en suelo, y hasta 1 metro en maceta como planta de interior. Sus hojas son carnosas, de un verde brillante y con bordes rojizos si recibe suficiente sol. En su fase adulta puede dar pequeñas flores blancas o rosadas, aunque en interior florece con menos frecuencia.

¿Cómo cuidar el árbol de jade?
Como buena suculenta, es de lo más agradecida: quiere mucha luz (mejor con algo de sol directo, que saca los bordes rojizos de sus hojas), un riego escaso —deja secar bien el sustrato entre riegos, es sensible al exceso de agua— y un sustrato con buen drenaje. Con esos mínimos, el jade puede acompañarte muchos años y aportar ese aire de prosperidad y serenidad a cualquier espacio.
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