El Árbol de Jade (Crassula ovata) es una planta suculenta originaria de Sudáfrica y Mozambique. Su nombre viene de su aspecto de pequeño arbusto con hojas gruesas y carnosas que parecen hechas de jade, un mineral que simboliza la buena fortuna. En su entorno natural puede alcanzar varios metros de altura, aunque en interiores se mantiene más compacto.
¿Por qué merece la pena reproducirlo?
Reproducir el Árbol de Jade no solo te da más «plantas gratis»: también beneficia a la planta madre. Hecha correctamente, la propagación estimula la creación de nuevas raíces y follaje, y mejora la estructura general de la planta, evitando un crecimiento excesivo que podría comprometer su salud.
Puede hacerse por esquejes, hojas o semillas. Y según el Feng Shui, regalar un Árbol de Jade simboliza la abundancia y la buena fortuna, así que es un detalle estupendo para familiares y amigxs.
¿Cómo se reproduce por esquejes?
Es la forma más común y eficaz. Selecciona un tallo sano de unos 10 cm y córtalo con una herramienta afilada y esterilizada. Deja reposar el esqueje en un lugar seco y cálido unos días hasta que se forme un callo en el extremo cortado: este paso es crucial para que no se pudra al entrar en contacto con la tierra.

Una vez formado el callo, planta el esqueje en un sustrato ligero y bien aireado, manteniéndolo ligeramente húmedo. También puedes enraizarlo en agua: deja secar el corte 1 o 2 días y coloca el extremo en agua, asegurándote de que el nudo donde se formarán las raíces quede sumergido, pero no las hojas. Cuando tenga raíces suficientes, pásalo a maceta.
¿Se puede propagar a partir de una hoja?
Sí, y es aún más sencillo. Selecciona una hoja sana y séparala con cuidado desde su unión con el tallo. Déjala reposar unas 24 horas en un lugar seco para que forme el callo. Después colócala sobre un sustrato ligero, sin enterrarla del todo, y manténla ligeramente húmeda. Con el tiempo desarrollará raíces y acabará brotando una nueva planta. Tarda más que el esqueje, pero es igual de efectivo.

¿Y por semilla?
Es menos común, pero posible. Consíguelas de una fuente fiable o espera a que tu planta madre (normalmente la de exterior) florezca y sea polinizada por insectos para obtenerlas. Siémbralas en un sustrato aireado y ligeramente húmedo, cubriéndolas apenas con tierra, y mantenlas en un ambiente cálido con buena luz indirecta. Tarda bastante más que los esquejes o las hojas.
¿Cuándo es el mejor momento?
La mejor época es la primavera o el verano, cuando la planta está en pleno crecimiento activo. En esos meses los esquejes y las hojas enraízan rápido y las semillas germinan con más facilidad. En otoño e invierno el crecimiento se ralentiza por las bajas temperaturas y la menor luz solar, así que la propagación resulta menos efectiva.

Ya sea para regalar una planta nueva o para ampliar tu propia selva, propagar el Árbol de Jade es una forma estupenda de compartir la abundancia que simboliza. ¡Anímate a empezar hoy mismo!
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