En resumen: el crisantemo (Chrysanthemum) es la reina del otoño: una planta con flor en infinidad de formas y colores. En Pur Plant tienes 3 (todos en M): el ambar, el blanco y el morado. Va bien en interior luminoso y en exterior a pleno sol. Ojo: es tóxico para mascotas.
Es la planta con flor más característica del otoño y, en España, la tradicional de Todos los Santos.
Hay muchísimas variedades y se clasifican sobre todo por la forma de la flor: las simples (parecidas a la margarita), las dobles (con varias filas de pétalos), las tipo araña (pétalos largos y finos que se curvan hacia fuera), las tipo anémona (con un centro prominente rodeado de pétalos mayores) y las de pompón, entre otras. También cambian en tamaño, color y momento de floración, lo que las hace muy versátiles para jardinería y composiciones florales.
El Crisantemo Ambar luce tonos que van del amarillo al marrón, muy otoñales. El Blanco aporta pureza y luminosidad, perfecto para composiciones elegantes. Y el Morado, con sus bordes blanquecinos, es una de las joyas de la temporada. Los tres florecen con fuerza en otoño y son igual de fáciles de cuidar.
El crisantemo quiere mucha luz: sol directo o varias horas de luz intensa en exterior, o junto a una ventana muy luminosa en interior, siempre lejos de corrientes y calefacción directa. Riega manteniendo el sustrato húmedo sin encharcar; si las flores se marchitan pronto o las hojas se secan, suele pedir más agua o un sitio más fresco. Un aviso importante: contiene piretrinas y es tóxico para perros y gatos.
Tienes el paso a paso en nuestra guía de cuidados del crisantemo, y si algo va mal, en la guía de problemas. Y aquí tienes toda la colección de crisantemos disponible en Pur Plant.