En resumen: la maranta (familia Marantaceae, prima de la calathea) es la famosa «planta de oración»: pliega sus hojas hacia arriba por la noche como si rezara. De follaje precioso y aterciopelado, es pet-friendly (no tóxica) y tolera la poca luz. En Pur Plant tienes 7 variedades. Quiere luz indirecta, humedad y riego regular.
Pocas plantas tienen tanto encanto: color, textura, movimiento y, además, segura para las mascotas.
Las marantas, de la familia Marantaceae, son originarias de zonas tropicales y sombrías de Brasil y Perú. Comparten familia con las calatheas, así que no son tóxicas para mascotas. Su rasgo más mágico es el que les da nombre: al anochecer pliegan sus hojas hacia arriba, como manos que rezan, y las abren de día. De porte rastrero, tienden a parecer colgantes conforme crecen, ideales para estanterías. Hay varias especies (leuconeura, amabilis, arundinacea…) que comparten cuidados.
La Leuconeura (en mini y M) es la «planta de oración» por excelencia, con follaje aterciopelado y marcadas nervaduras rojas; excelente como colgante. La Kerchoveana luce hojas verde claro con manchas ovaladas que recuerdan a huellas. La Lemon Lime vibra en tonos lima y verde. La Amabilis (mini) y su hermana Mint son perfectas para poca luz y espacios pequeños, incluso terrarios. Y la Variegada, de las más difíciles de encontrar, cautiva por sus hojas salpicadas en blanco y amarillo.
La maranta quiere luz indirecta (nunca sol directo), ambiente húmedo —le encantan los baños y cocinas luminosas, e incluso los terrarios— y riego regular manteniendo el sustrato ligeramente húmedo sin encharcar, a una temperatura cálida de 20-25 ºC. Si las puntas se secan o rizan, suele ser por aire seco, agua muy caliza o falta de riego: sube la humedad y usa agua filtrada o de lluvia. Y lo mejor: es pet-friendly, no tóxica para perros ni gatos.
Tienes el paso a paso en nuestra guía de cuidados de la maranta, y si algo va mal, en la guía de problemas. Y aquí tienes toda la colección de marantas disponible en Pur Plant.