La Pachira aquatica, también conocida como el árbol del dinero, es una planta muy decorativa, resistente y fácil de cuidar. Con los cuidados adecuados puede prosperar de manera impresionante. Te contamos todo lo que necesitas saber sobre los cuidados de la Pachira para que luzca siempre sana y fuerte.
¿Qué cuidados necesita la Pachira?
Sus cuidados son sencillos, pero conviene tener en cuenta algunas cosas esenciales. Necesita luz indirecta: no la pongas directamente al sol, porque sus hojas podrían quemarse. La temperatura ideal está entre los 18 °C y los 25 °C, así que evita lugares muy fríos o expuestos a corrientes de aire.
En cuanto a la humedad ambiental, se siente cómoda entre el 50 % y el 60 %. Si vives en un lugar con aire muy seco, puedes aumentarla pulverizando sus hojas con agua o agrupando la planta con otras.
Para el riego, espera a que el sustrato se seque un poco antes de volver a regar. No le gusta el exceso de agua ni que sus raíces se encharquen, así que asegúrate de que la maceta tenga buen drenaje. Y no olvides fertilizar durante la primavera y el verano, cuando está en plena fase de crecimiento. Frente a plagas es bastante resistente, pero conviene revisarla de vez en cuando, sobre todo en climas cálidos.
Aplicar nuestro Make Up para plantas en sus hojas cada 10 o 15 días le dará brillo, limpieza y protección.
¿Cómo cuidarla en maceta?
Asegúrate de que tenga espacio suficiente para que sus raíces crezcan sin problemas. Si la maceta es demasiado pequeña, su desarrollo será más lento y no crecerá tan fuerte. Es fundamental usar un sustrato bien aireado, como una mezcla de tierra, arena y algo de perlita, para que las raíces respiren y el agua no se estanque.

Si notas que ha crecido bastante, puede ser el momento de trasplantarla. Cambiarla a una maceta más grande cada 1 o 2 años ayudará a potenciar su crecimiento. Durante la temporada de crecimiento también puedes fertilizarla orgánicamente una vez al mes. Recuerda que una buena maceta con drenaje es clave para que no acumule agua en exceso.
¿Cambian sus cuidados según la estación?
Sí. En invierno, la Pachira entra en un periodo de reposo: hay que reducir el riego y evitar fertilizarla. Durante esta época no necesita tanta atención, pero es importante no dejar que se seque por completo. En cambio, durante la primavera y el verano, cuando está en pleno auge, es el momento ideal para fertilizarla y aumentar un poco el riego.
La poda no es muy necesaria, pero si la planta se vuelve muy grande o desordenada puedes cortar algunas ramas para darle forma. Y si quieres aprovechar esa poda para propagarla, es muy fácil: toma esquejes de las ramas y déjalos en agua hasta que desarrollen raíces.
Al final, el secreto para que tu Pachira crezca fuerte y feliz está en ser constante con sus cuidados. ¡No olvides mimarla y disfrutar de su crecimiento!
También te puede interesar: