La lavanda es una planta mediterránea muy versátil, apreciada por su aroma y por sus usos tradicionales en aromaterapia y cosmética. ¿Sabías que el género incluye alrededor de 60 especies? Aquí tienes una guía paso a paso de cómo y cuándo plantar lavanda para disfrutarla en tu balcón, jardín o terraza.
¿Cómo plantar lavanda?
La lavanda puede plantarse en exterior o en maceta para interior, ya que es poco exigente con el sustrato y se adapta a casi cualquier condición. No necesita un recipiente muy profundo: con unos 30 cm basta. Lo más importante es que el sustrato tenga buen drenaje (una buena receta: humus, turba y fibra de coco a partes iguales).
Humedece el sustrato el día antes. Al día siguiente, entierra las semillas a 1 cm de profundidad y, si pones varias en la misma maceta, respeta unos 3 cm de separación. Mantén el recipiente en un lugar cálido (temperatura estable en torno a 20 °C) y riega cada mañana sin encharcar. Cuando germinen (entre 15 y 40 días después), trasládalas a un sitio con luz solar directa pero moderada (el primer sol de la mañana o el último de la tarde).
¿Cómo plantar lavanda en maceta?

Sigue los pasos anteriores teniendo en cuenta que las semillas se entierran a 1 cm. Enterrarlas a la profundidad adecuada es clave: las semillas pequeñas como las de lavanda necesitan estar cerca de la superficie para acceder rápido a la luz al germinar, pero lo bastante hondas para alcanzar la humedad del suelo sin secarse. Y recuerda respetar unos 3 cm de separación entre ellas.
¿Cuándo plantar lavanda?
La lavanda florece típicamente en verano, llenando el aire de aroma y atrayendo polinizadores. La temporada ideal para plantarla depende del clima: en zonas de clima cálido o suave, el mejor momento es el otoño; en climas más fríos, mejor a principios de primavera, una vez pasadas las heladas. Puedes comprar tus semillas aromáticas aquí.
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