Cómo Y Cuándo Trasplantar Un Romero

Si tienes un romero en casa y te preguntas cuándo moverlo de maceta sin que proteste, este artículo te viene de perlas. Vamos a ver cómo y cuándo trasplantarlo sin agobios: con el sustrato adecuado, algo de mimo y el momento oportuno, el romero se adapta sin problemas.

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¿Qué hay que tener en cuenta al trasplantar romero?

Lo fundamental no es correr a cambiarlo de maceta, sino entender cómo hacerlo. El romero responde muy bien cuando el proceso se hace con calma, teniendo en cuenta su sensibilidad a los cambios bruscos y a la humedad. Elegir un sustrato aireado, revisar el drenaje y manejar la planta sin sacudidas marca la diferencia entre un romero que se recupera rápido y uno que tarda semanas en volver a crecer.

Planta de romero en la cocina

¿Cómo trasplantar un romero paso a paso?

  1. Prepara la nueva maceta con buen drenaje y un sustrato ligero: un 70% de sustrato orgánico con un 30% de perlita drena, nutre y mantiene algo de humedad.
  2. Humedece ligeramente el sustrato original unas horas antes, así el cepellón se soltará sin romper raíces.
  3. Extrae la planta con suavidad, sujetando la base; si va muy ajustada, pasa un cuchillo fino por el borde.
  4. Revisa las raíces y retira solo las zonas dañadas o muy húmedas, sin podar de más.
  5. Coloca el cepellón entero en la nueva maceta sin enterrarlo más de lo que estaba. Una maceta de terracota transpira y, para el romero, es gloria pura: seca antes el sustrato y evita encharcamientos.
  6. Riega con moderación para asentar la tierra, sin encharcar.
  7. Sítualo en un lugar luminoso, pero sin sol directo fuerte los primeros días.

¿Cuándo trasplantar un romero?

Su mejor momento es la primavera, cuando las raíces están activas; el inicio del otoño también funciona si las temperaturas son suaves. Evita el invierno (su ritmo baja) y el verano (el calor lo deshidrata rápido). Más allá de la época, observa la planta: si las raíces asoman por los agujeros, si drena fatal o si se estanca, está pidiendo ampliación. En ejemplares jóvenes, cada año; en adultos, cada dos o tres.

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