El romero queda genial en cualquier terraza, balcón o cocina, huele de maravilla, sirve para cocinar y es un fantástico repelente de plagas. Y si te apetece multiplicarlo, estás de suerte: aquí te contamos cómo reproducir romero por esquejes de forma sencilla, pero sabiendo hacerlo bien.
¿Por qué reproducir el romero por esquejes?
Esta técnica crea nuevas plantas a partir de una que ya tengas, ahorrándote el gasto y conservando esa variedad que tanto te gusta. No es solo enterrar una ramita y esperar el milagro: requiere algo de paciencia y hacer las cosas bien desde el principio (saber cuándo cortar, cómo preparar el esqueje y qué condiciones necesita para enraizar).
¿Cómo hacer esquejes de romero?
Elige una planta madre sana, sin plagas y que lleve unas semanas creciendo estable. Los esquejes deben tener unos 10-15 cm y se cortan justo por debajo de un nudo. Retira las hojas de la parte inferior (que no toquen tierra ni agua) y deja solo algunas en la punta: así la planta concentra su energía en sacar raíces.
Puedes ponerlo directamente en una maceta con sustrato para cactus o suculentas (ligero y bien drenado) o en un vaso de agua. En ambos casos necesita luz sin sol directo, humedad constante y cero prisas. A las 3-4 semanas verás raíces nuevas y podrás trasplantarlo y cuidarlo como a un romero adulto.
¿Cuándo es el mejor momento?
El mejor momento es en primavera o a principios de verano: la planta está activa, la temperatura acompaña y el enraizamiento va mucho mejor. En otoño o invierno lo más probable es que no agarre o que tarde mucho más.
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