Hacer un insecticida casero para plantas es muy sencillo: con unos pocos ingredientes controlas las plagas sin recurrir a químicos sintéticos. Te proponemos alternativas naturales fáciles de preparar en casa.
¿Cómo saber qué plaga tengo?
Antes de tratar, identifica la plaga:
- Agujeros en las hojas: probablemente orugas, escarabajos o babosas. Si son puntuales, retíralos a mano y llévalos lejos de tus plantas.
- Hojas decoloradas, amarillas o marrones: puede ser plaga de ácaros o araña roja, que extraen el jugo de la planta. Trata con el pesticida casero pulverizando toda la planta y el sustrato.
- Manchas vellosas negras, blancas o amarillas: suelen ser hongos (oídio, moho). Lo mejor es prevenir: no mojes las hojas al regar y retira cuanto antes las afectadas.

¿Cómo hacer insecticida casero de ajo y jabón?
El ajo contiene compuestos de azufre repelentes para muchos insectos; combinado con jabón, gana efectividad.
- Paso 1. Tritura varios dientes de ajo pelados con un vaso de agua destilada, unos 2 minutos, hasta obtener una pasta.
- Paso 2. Añade el resto del agua (unos 700 ml) y sigue triturando hasta que quede líquido.
- Paso 3. Pasa la mezcla a un frasco, añade un poco de jabón (evita hacer espuma) y ciérralo.
- Paso 4. Deja reposar entre 12 y 24 horas para que el azufre del ajo impregne la disolución.
- Paso 5. Pasa la mezcla a un pulverizador y rocía la planta afectada.

¿Qué otras alternativas ecológicas hay?
Si prefieres no prepararlo, puedes usar jabón potásico, tierra de diatomeas o aceite de neem y otros fitosanitarios ecológicos.
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