Cuidados de la Higuera
Cómo cuidar la higuera, paso a paso
La higuera (Ficus carica) es el frutal mediterráneo por excelencia: caducifolia, de hoja grande y lobulada, muy resistente a la sequía y capaz de dar fruta con muy pocos cuidados. Es un ficus, sí, pero nada que ver con los ficus de interior: esta va fuera, a pleno sol, y se queda desnuda en invierno.
Atención doble. Su savia lechosa es irritante: en contacto con la piel y expuesta al sol puede provocar quemaduras y manchas (fotosensibilización), así que poda siempre con guantes y mejor a primera hora. Y la higuera está catalogada como tóxica para perros y gatos por esa misma savia. No es pet friendly.
¿Cuánta luz necesita una higuera?
Pleno sol y calor. Cuantas más horas de sol directo, más higos y más dulces. A la sombra crece en hoja, pero la fruta no madura bien ni coge azúcar. Es una planta hecha para el clima seco y caluroso.
¿Cada cuánto se riega una higuera?
Poco. Una vez establecida es extremadamente resistente a la sequía gracias a su raíz profunda. En verano y durante el engorde del fruto agradece riegos espaciados pero generosos. Cuidado con pasarse: el exceso de agua da higos aguados, insípidos y con tendencia a rajarse. En maceta sí necesita mucha más frecuencia.
¿Qué diferencia hay entre las brevas y los higos?
Es la pregunta clave de este frutal, y entenderla cambia cómo lo podas. Las brevas salen a principios de verano sobre la madera del año anterior: son más grandes y menos dulces. Los higos llegan a finales de verano sobre los brotes del año en curso, y son más pequeños y más dulces. No son frutos distintos, son dos cosechas de la misma planta. Las variedades breveras dan las dos; las higueras comunes, solo higos.
¿Qué sustrato necesita la higuera?
Se adapta a casi cualquier suelo, incluso pobre, pedregoso o calizo. Solo pide buen drenaje. De hecho, un suelo demasiado rico le da vigor de más y menos fruta.
¿Cómo se abona la higuera?
Con moderación y poco nitrógeno. Un aporte de abono orgánico en primavera basta. El exceso de nitrógeno es el error clásico: da una higuera espectacular de hoja, con brotes largos y tiernos, y muy poca fruta.
¿Cuándo y cómo se poda la higuera?
En invierno, con la planta sin hoja, y siempre de forma moderada. Aquí está la trampa: si podas fuerte eliminas la madera del año anterior y te quedas sin brevas. Limítate a airear el centro, quitar ramas secas o cruzadas y controlar la altura. Usa guantes por la savia.
¿Por qué se caen los higos antes de madurar?
Las causas más frecuentes son estrés hídrico (sequía extrema seguida de riego brusco), falta de sol, planta demasiado joven o exceso de carga. También es normal que una higuera joven tire parte de la fruta el primer año. Riego regular en la fase de engorde y pleno sol resuelven la mayoría de los casos.
¿Son invasivas las raíces de la higuera?
Sí, y conviene saberlo antes de plantarla en el suelo. Su sistema radicular es potente y muy extendido, capaz de levantar soleras y colarse en tuberías o alcantarillado buscando humedad. No la plantes pegada a la casa, muros, piscinas o conducciones: deja varios metros de margen. Si tienes poco espacio, la maceta es la solución.
¿Se puede tener una higuera en maceta?
Sí, y es la mejor forma de controlar su vigor. Necesita una maceta grande y profunda con buen drenaje, sol pleno y riego bastante más frecuente que en suelo. En maceta produce menos, pero da fruta perfectamente y se mantiene a un tamaño manejable. Funciona muy bien también en formato bonsái.
¿Aguanta el frío la higuera?
Bastante. Es caducifolia: pierde toda la hoja en otoño y pasa el invierno con las ramas desnudas, algo normal y no un síntoma de que esté muerta. Resiste heladas moderadas en reposo, aunque las heladas tardías de primavera pueden dañar los brotes nuevos y comprometer las brevas.
¿Cómo se reproduce la higuera?
Es de las plantas más fáciles de multiplicar. Por esqueje leñoso: en invierno corta una rama de uno o dos años, de unos 25-30 cm, y entiérrala dos tercios en sustrato húmedo. Enraíza con muchísima facilidad. También por acodo y aprovechando los rebrotes de la base.
¿La higuera es tóxica para perros y gatos?
Sí. Ficus carica figura como tóxica para perros y gatos: su savia contiene compuestos irritantes que provocan irritación bucal, salivación, vómitos y dermatitis por contacto. El higo maduro no es el problema; lo son las hojas y la savia. No es pet friendly, y en personas esa misma savia puede causar quemaduras al sol.
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