Surgen muchas dudas sobre el abonado en invierno. En esta época el crecimiento y el metabolismo de las plantas se ralentizan, y hay que distinguir entre las de exterior (expuestas al frío) y las de interior (en ambiente cálido y seco por la calefacción).
¿Es necesario abonar en invierno?
No es imprescindible, pero sí muy recomendable. No se abona para que la planta crezca, sino para que acumule reservas de energa y salga bien parada del invierno. Puedes abonar todo tipo de plantas excepto las carnívoras (se alimentan de insectos).

¿Cómo cuidar las plantas de interior en invierno?
- Reduce el riego: detienen su crecimiento y necesitan menos agua; el exceso puede matarlas.
- Mantén humedad ambiental: la calefacción reseca; usa humidificador o pulveriza las hojas.
- Abona una vez al mes con fertilizantes orgánicos de liberación lenta (estiércol, humus de lombriz); los basados en algas marinas refuerzan las defensas.
- Controla plagas: en interior aparecen araña roja y cochinilla; trátalas con jabón potásico.
- Ubicación: lejos de fuentes de calor directo y corrientes, y en zona bien iluminada.
- Limpia el polvo de las hojas con un paño.
- Trasplanta solo si es necesario, para que lleguen fuertes a la primavera.
¿Y las plantas de exterior?
El mejor momento para abonar plantas de exterior, árboles y arbustos es a finales de invierno, cuando empieza la actividad radicular, preparándolas para la primavera. Apuesta por abonos naturales de residuo cero como el estiércol y el humus de lombriz, y protege las raíces con acolchado frente a los cambios bruscos de temperatura.
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