El abono natural o fertilizante orgánico es la mezcla de materiales obtenidos de la degradación de residuos orgánicos (estiércol, restos vegetales, turba, guano…), de origen animal o vegetal. Su misión: aportar los nutrientes que mejoran la tierra y las plantas, porque ¡no solo viven de agua!
¿Por qué abonar las plantas de interior todo el año?
La mayoría de plantas de interior son de origen tropical: en la naturaleza viven en suelos ricos en materia orgánica y no distinguen estaciones, así que necesitan alimentarse durante todo el año (no solo en primavera). Y más aún en maceta, donde las raíces no pueden «buscar» alimento: se lo damos nosotros. Con fertilizantes orgánicos, además, casi nunca hay riesgo de exceso (a diferencia de los químicos).
¿Fertilizante líquido o sólido?
Los líquidos son de rápida absorción y muy cómodos: se añaden al agua de riego cada 15 días (ideales para principiantes). Los sólidos son de liberación lenta: se desintegran poco a poco con los riegos y enriquecen el suelo. Combinar líquido + sólido da una nutrición más completa. Y si tus plantas están estresadas por frío o calor, un aporte de aminoácidos actúa como «bebida energética» complementaria.
¿Cuál es la diferencia entre abono y fertilizante?
Cumplen la misma función (nutren el suelo y las plantas, devolviendo los nutrientes que los cultivos consumen). La diferencia principal: el abono suele aplicarse directamente sobre la tierra, mientras que el fertilizante normalmente se disuelve en agua.

¿Qué beneficios tiene el fertilizante orgánico?
- Reduce tu huella ambiental: el proceso es 100% natural.
- Aprovecha material orgánico (estiércol, guano, restos de poda) dentro de su ciclo natural.
- Mejora la permeabilidad y oxigenación del suelo y fija carbono.
- Facilita la absorción de humedad y reduce la dependencia de químicos.
¿Qué tipos de abono orgánico existen?
- Humus de lombriz: de los excrementos de lombrices alimentadas con residuos orgánicos. Lo hay sólido y líquido.
- Estiércol: de caballo, gallina, oveja o vaca; muy rico en nitrógeno.
- Compost: resultado de la descomposición de materia orgánica, ideal para el huerto.
- Abono verde: plantas (sobre todo leguminosas) que se dejan descomponer sobre la tierra.
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