Hacer una vermicompostera en casa es la mejor forma de convertir tus desechos orgánicos en recursos: reduces lo que va al vertedero y obtienes uno de los mejores abonos para tus plantas.
¿Qué es el vermicompostaje?
Es la transformación de la materia orgánica en humus de lombriz por la acción de las lombrices. Al ser aeróbico, no produce malos olores. Con él obtienes:
- Los lixiviados o humus líquido: los desechos líquidos de las camas, un excelente fertilizante.
- El humus sólido: material fino y poroso, marrón oscuro y con olor a bosque.
¿Qué lombrices se usan?
Las mejores son las lombrices rojas californianas (Eisenia foetida): productivas, voraces y resistentes. Aguantan un buen rango de temperatura y prefieren lugares poco luminosos.
¿Qué pueden comer?
- Restos de fruta y verdura (troceados se descomponen antes).
- Posos de café, té e infusiones.
- Cartón mojado y papel de periódico sin tintas (hueveras, rollos de papel).
- Cáscaras de huevo machacadas. Su manjar: fresas, melón y sandía.
¿Qué evitar?
- Restos de poda duros (ramas, hojas secas).
- Carne y pescado (no les gustan y huelen mal).
- Lácteos, huesos y alimentos grasos.
¿Cómo montarla paso a paso?

Necesitas una cajonera de 3 pisos, restos orgánicos, lombrices, un taladro (para los agujeros) y agua para remojar el cartón. El piso inferior recoge los lixiviados; los dos superiores son el lecho donde ocurre el vermicompostaje (las lombrices migran hacia arriba buscando alimento, por eso las bandejas van perforadas).
- Paso 1. Forma la base con cartón mojado.
- Paso 2. Coloca las lombrices con su sustrato.
- Paso 3. Añade más cartón.
- Paso 4. Suma los restos orgánicos y mezcla.
- Paso 5. Riega un poco por encima: las lombrices necesitan humedad.
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