Producir abono orgánico en casa es de lo más natural y sostenible: reutilizas tus desechos orgánicos y aportas al suelo los nutrientes que aumentan su fertilidad. Te contamos cómo hacer abono orgánico casero con ejemplos.
¿Qué es el compost y cómo se hace?
Es el abono casero más común: esponjoso y rico en nutrientes. Se obtiene por fermentación aerobia (descomposición natural con oxígeno) de restos vegetales. Para producirlo, ve apilando restos vegetales y desechos orgánicos en un compostador (un cajón con agujeros de drenaje y respiración) y deja que la naturaleza actúe.

¿Qué es el vermicompost?
Es la transformación de materia orgánica en humus de lombriz por la acción de las lombrices rojas californianas. Al ser aeróbico, no produce malos olores. Con él obtienes:
- Humus líquido: los lixiviados de las lombrices, excelente fertilizante líquido.
- Humus sólido: material fino y poroso de color marrón oscuro con olor a bosque, uno de los mejores abonos caseros.
¿Sirve el estiércol como abono casero?
Sí: el de animales herbívoros (caballo, vaca, gallina o conejo) es un excelente abono. Lo tienes como pellets, más limpio y fácil de usar en interior.
¿Cómo hacer compost en casa paso a paso?
Opción 1 — sencilla. Recicla tus residuos orgánicos y depósitalos sobre la tierra de la maceta. Resultados en 3-4 meses.
Opción 2 — por capas. Elige un recipiente (desde un barreño a una caja de madera) y respeta las capas:
- Capa 1 — cartón (cuanta menos tinta, mejor; trocéalo). Sirven hueveras y rollos de papel.
- Capa 2 — hojas secas.
- Capa 3 — restos orgánicos (evita carne, pescado y cocinados).
- Capa 4 — hojas secas de nuevo.
Continúa alternando capas y riega según avance la descomposición. En unos meses tendrás un estupendo compost.
Opción 3 — avanzada. Fabrica tu vermicompostera con lombrices rojas californianas: cabe en cualquier rincón de casa.
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