Cuidados de la tillandsia: guía práctica

Las tillandsias, o plantas de aire, son el género más diverso de las bromeliáceas —la misma familia que la piña— y viven sin una gota de sustrato. Aquí tienes sus cuidados completos: dónde ponerlas, cómo regarlas de verdad, cómo abonarlas y qué hacer cuando florecen.

¿Qué es exactamente una tillandsia?

Tillandsia epífita sujeta a un soporte decorativo, sin maceta ni sustrato

Son plantas epífitas: en la naturaleza crecen agarradas a troncos y rocas, nunca en el suelo. El género se extiende desde el sur de Estados Unidos hasta Argentina, ocupando bosques, montañas y desiertos, lo que explica que haya especies para condiciones muy distintas.

La clave está en sus tricomas, unos pelos microscópicos repartidos por la hoja con los que absorben agua y nutrientes directamente del aire. Las raíces, cuando las tienen, solo sirven para agarrarse. Y esos tricomas dan una pista práctica: cuanto más plateada es una tillandsia, más tricomas tiene y menos agua necesita. Las de aspecto más verde y liso vienen de zonas húmedas y piden bastante más.

¿Dónde la coloco?

Planta de aire colocada en un interior luminoso con luz indirecta

Funcionan igual de bien en exterior a la semisombra de árboles y arbustos que en interiores luminosos con luz indirecta. Como apenas desarrollan raíces, puedes ponerlas sobre cualquier soporte decorativo, una rama, una concha o simplemente apoyadas en un cuenco.

Dos condiciones que sí importan. La primera: aire en movimiento. Se llaman plantas de aire por algo, y una tillandsia metida en un terrario cerrado o un bote de cristal sin ventilación acaba pudriéndose. La segunda: aléjalas de fuentes directas de calor o frío, como radiadores y salidas del aire acondicionado, que resecan el ambiente de golpe.

¿Cómo y cada cuánto se riegan?

El método principal es el riego por inmersión, una vez por semana: sumerge la planta entera entre 20 y 30 minutos. Entre inmersiones, puedes pulverizarla cada 3 o 4 días en invierno y en días alternos en verano. Sube la frecuencia en verano y bájala en invierno.

Y ahora el paso que casi nadie cuenta, y que es la primera causa de muerte de una tillandsia: después de cada baño hay que sacudirla y dejarla secar boca abajo, en un sitio aireado, hasta que esté seca del todo. Si queda agua encerrada en el centro de la roseta, el corazón de la planta se pudre y no hay marcha atrás. Boca abajo, el agua escurre sola.

Sobre el agua: la mejor es la de lluvia. También sirve agua embotellada o del grifo reposada unas horas. Lo que no debes usar nunca es agua destilada ni descalcificada: la destilada no lleva los minerales de los que se alimentan, y la de los descalcificadores lleva sodio, que las daña.

Para el pulverizado va bien un pulverizador de calidad, que reparta niebla fina en vez de gotones:

¿Cómo se abonan?

En la naturaleza comen de la materia orgánica que se descompone en las ramas y de los excrementos de los pájaros. En casa no tienen nada de eso, así que el abonado no es opcional. Tres formas de hacerlo:

  1. Plant Food en riegos por inmersión alternos, o pulverizando unas gotas una vez por semana.
  2. Vitamin durante el riego una vez al mes, como aporte de aminoácidos para los momentos de estrés.
  3. Humus de lombriz líquido, un chorrito en el agua de inmersión cada 15 días o pulverizado una vez por semana.

Elige Plant Food o humus de lombriz como abono de base —no hacen falta los dos—, y combínalo con Vitamin si quieres. En interior puedes abonar todo el año; en exterior, de primavera a otoño es suficiente.

¿Por qué mi tillandsia ha florecido y ahora parece que se muere?

Flor de tillandsia en tonos rosa intenso y violeta

No has hecho nada mal: las tillandsias florecen una sola vez en su vida. Muchas especies sacan flores espectaculares de color rosa intenso con detalles violeta, y a menudo la roseta entera se tiñe de rojo o rosa semanas antes.

Después de esa floración, la planta madre entra en un declive lento que puede durar meses o incluso un par de años. Y mientras tanto hace lo importante: producir hijuelos. Así que cuando la veas apagarse tras florecer, busca los brotes pequeños en su base. Ahí está la siguiente generación.

¿Cómo se reproducen?

Por esos hijuelos que salen en la base. Cuando alcanzan aproximadamente un tercio del tamaño de la madre, puedes separarlos con cuidado, o dejarlos y formar una mata, que resulta más vistosa. La Tillandsia usneoides, el musgo español, es distinta: se propaga simplemente separando fragmentos de tallo.

¿Qué errores conviene evitar?

  • Dejarla mojada después del baño. El más grave de todos. Siempre boca abajo hasta secar.
  • Plantarla en tierra. No es una planta de maceta: el sustrato le pudre la base.
  • Sujetarla con alambre de cobre. El cobre es tóxico para las bromeliáceas. Usa hilo de nailon, sedal o cuerda vegetal.
  • Agua destilada o de descalcificador. Ni alimenta la primera, ni le sienta bien el sodio de la segunda.
  • Encerrarla sin ventilación. Necesita que el aire corra para secarse entre riegos.

En resumen

Inmersión semanal de 20-30 minutos, secado boca abajo siempre, luz indirecta, aire circulando y abono cada 15 días. Con eso una tillandsia dura años y acaba dándote hijuelos. Son de las plantas más agradecidas que existen para empezar, y de las que mejor quedan de regalo.

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