Los geranios se cultivan en casi todos los rincones del mundo, desde Alaska hasta Australia. Florecen en cualquier parte y figuran entre las plantas más populares dentro y fuera de casa por su llamativa floración. Pero a veces sus hojas se tornan amarillas con manchas marrones y no sabemos bien a qué se debe. Te contamos con detalle las causas de las hojas amarillas en geranio.
¿Por qué se ponen amarillas las hojas del geranio?

Esta planta es popular por su fácil mantenimiento: hay variedades que florecen entre nueve y diez meses al año, siempre que no se hielen y disfruten de luz abundante (pleno sol si es posible) y riego moderado.
Pueden vivir meses en condiciones de sequía gracias a sus tallos semicrasos, pero rara vez sobreviven más de cinco días al exceso de agua, que es la principal causa de hojas amarillas en los geranios. Otras causas frecuentes:
Falta de riego
Tan malo como el exceso, aunque siempre más fácil de resolver. Un síntoma clave para detectar que tu geranio tiene sed es observar los bordes de las hojas secos.
Falta de hierro o nutrientes
Aunque es poco exigente, también necesita comida: renovar el sustrato cada dos años como mínimo es esencial. Sus hojas también pueden amarillear por clorosis férrica, así que conviene usar un corrector de deficiencias o probar con remedios caseros para la clorosis férrica.
Heladas
Los geranios son plantas rústicas que prefieren el sol directo y el calor. Su temperatura mínima ronda los 15 °C: si sufre inviernos duros o heladas, sus hojas empezarán a amarillear. Reubícalo en una zona más resguardada.
La mariposa del geranio
Eliminarla es complicado. La mariposa pone los huevos en el interior de los tallos, creando un pequeño agujero, y sus larvas se alimentan de la savia devorando la planta desde dentro. Esto provoca primero hojas amarillas, después decaimiento y finalmente la muerte de la planta.
¿Y si además están secas?

Existen otros factores que provocan puntas de las hojas secas. Si detectas agujeros en el tallo, es posible que sufras el conocido taladro del geranio, un insecto minador que acaba con la vida de la planta y provoca decoloración y hojas secas.
Las hojas secas también pueden deberse a fuertes olas de calor, situaciones de estrés durante el riego y quemaduras solares. ¡Asegúrate de que tu geranio recibe las condiciones óptimas!
En definitiva: observa, analiza e intenta dar con la mejor solución identificando la causa.
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