El tomillo no debería faltar en ninguna casa, patio o cocina: da sabor a muchísimos platos, tiene usos tradicionales y su aroma repele ciertos insectos. Pero para que se convierta en tu aliada de verdad, hay que saber cómo y cuándo plantar tomillo. Vamos a verlo.
¿Cómo plantar tomillo?
Se puede plantar en el suelo, en jardineras o en macetas. Si tienes jardín, trasplanta una pequeña mata en un rincón soleado; si cultivas en casa, la maceta es una gran opción, siempre con buen drenaje, porque el exceso de agua no le sienta nada bien. Usa un sustrato ligero como nuestro sustrato para cactus y suculentas y pon una capa de arlita en el fondo. Mejor una maceta de terracota, que transpira y regula la humedad. Colócala en una zona muy luminosa, incluso con sol directo: el tomillo es rústico y quiere sus raíces más bien secas y mucho sol.
¿Cómo cultivar el tomillo?

Necesita mucha luz y no soporta los ambientes oscuros. Riégalo solo cuando el sustrato esté completamente seco: es resistente, pero el exceso de agua le hace daño. Prefiere climas cálidos y secos y tolera bien la sequía; la humedad alta y el mal drenaje favorecen hongos o pulgones, así que no te pases con el riego. Como repelente natural puedes aplicar nuestra solución de jabón potásico cada 15 días en primavera y verano, y pódalo de vez en cuando para que no se haga leñoso.
¿Cómo sembrar tomillo desde semilla?
Se hace en primavera, colocando las semillas sobre la superficie del sustrato sin enterrarlas mucho (necesitan algo de luz para germinar). Mantén el sustrato ligeramente húmedo y ten paciencia: pueden tardar entre dos y cuatro semanas en asomar. También puedes multiplicarlo por esquejes (una ramita sana de unos 15 cm, a enraizar en primavera o finales de verano) o por división de mata.
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