El tomillo es una de esas plantas que valen su peso en oro: huele de maravilla, resiste casi todo y sirve tanto para cocinar como para perfumar la casa. Se usa desde hace siglos y sigue siendo un básico en cualquier terraza, huerto urbano o jardín de aromáticas. Te contamos todo sobre el tomillo: propiedades y beneficios.
¿Qué es el tomillo?
Hablar del tomillo es hablar de historia: ya lo usaban los egipcios en rituales, los griegos como purificador y los romanos para conservar alimentos. Procede del Mediterráneo y desde entonces es un básico por su aroma y su resistencia al calor y la sequía. Además es una planta melífera, así que atrae polinizadores. Existen más de 300 especies, aunque la más común es el Thymus vulgaris.

¿Qué propiedades tiene el tomillo?
El tomillo contiene aceites esenciales como el timol y el carvacrol, muy estudiados por su carácter aromático, y destaca por sus propiedades antioxidantes. En la tradición mediterránea se ha valorado como planta culinaria y aromática, y su aroma es la base de infusiones y de productos cosméticos naturales.

Nota: los usos tradicionales aquí descritos son divulgativos y no sustituyen el consejo de un profesional sanitario.
¿Para qué sirve el tomillo?
Su gran ventaja es la versatilidad: se usa fresco o seco, en la cocina, en infusiones o como ambientador natural. En gastronomía combina de maravilla con legumbres, asados y aceites aromatizados. Y además es fácil de cultivar en maceta o jardinera, con poco riego y mucho sol: ideal para terrazas. Dedicar unos minutos a conocer lo que una planta necesita es la clave para disfrutarla más.
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