Cómo Cuidar Bonsáis
Cómo cuidar un bonsái, paso a paso
El bonsái es el arte de cultivar árboles y arbustos en macetas pequeñas, manteniendo su crecimiento controlado durante años. Como su maceta es reducida, necesita humedad constante, sustrato muy drenante, abonado equilibrado y poda de raíces en cada trasplante (así se forma el bonito nebari).
Sobre toxicidad: depende de la especie. Muchos bonsáis populares son ficus, cuya savia es un irritante leve; consulta siempre la especie concreta y, ante la duda, mantenlo fuera del alcance de mascotas.
¿Cada cuánto se riega un bonsái?
Es su punto más delicado. Mantén el sustrato húmedo de forma permanente: varios riegos por semana en verano y quincenales en invierno (en exterior se seca más rápido que en interior). Usa agua destilada o filtrada; las especies mediterráneas toleran el agua del grifo. La frecuencia exacta depende de especie, sustrato y ubicación.
¿Qué sustrato necesita un bonsái?
Es lo más importante: la mayoría de problemas de hojas y falta de vigor vienen de un sustrato malo o colapsado. Necesita aireación, drenaje y retención de humedad a la vez. Una receta que va muy bien: 2 partes de sustrato de cactus (con sílice y grava volcánica), 1 de perlita y 1 de carbón activo.
¿Qué luz necesita un bonsái?
Por lo general, exterior todo el año. En los meses de más calor, busca una zona sombreada en las horas centrales: con sus macetas pequeñas, el exceso de sol y las altas temperaturas pueden dañarlo. Las especies tropicales de interior quieren mucha luz indirecta.
¿Qué temperatura necesita un bonsái?
Depende de la especie. Ficus, Carmona y Polyscias disfrutan del calor y crecen mucho en verano, pero en invierno están mejor resguardados en interior (no les va el frío). En cambio, Zelkova o Ligustrum aguantan bien las estaciones en el exterior.
¿Cómo se abona un bonsái?
Al vivir en tan poca tierra, necesita un abonado constante: en primavera para el desarrollo y en otoño para acumular reservas de cara al invierno. Usa un abono orgánico específico de bonsái y combínalo con aminoácidos libres (en riego o pulverizados) para mejorar la asimilación de nutrientes. Siempre orgánico: no daña la flora viva del sustrato.
¿Cada cuánto se trasplanta un bonsái?
Cada 1 a 3 años. El trasplante sirve para podar las raíces (controlar grosor y longitud, formar el nebari) y renovar el sustrato. La mejor época es el invierno, en su parada previa a la primavera (también otoño); los ficus, mejor en primavera. Después, déjalo unos días resguardado del viento y del sol directo para que se recupere.
¿Cómo se poda un bonsái?
Hay varios tipos: poda de formación (define su estructura), de mantenimiento (controla el tamaño), de raíces (en el trasplante) y pinzado de brotes (conserva la forma). Poda siempre cuando el bonsái esté vigoroso y sano; hacerlo débil puede perjudicarlo. Las fechas varían según la especie.
¿El bonsái es tóxico para perros y gatos?
Depende de la especie del árbol. Los ficus (muy habituales como bonsái) tienen una savia levemente irritante; otras especies pueden ser seguras o tóxicas. Identifica tu especie concreta y, ante la duda, mantenlo lejos de las mascotas.
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