En resumen: el bonsái no es una planta concreta, sino una técnica milenaria (con origen en China hacia el 700 a.C.) de cultivar árboles en miniatura, formándolos como una escultura viva mediante la poda de ramas y raíces. En Pur Plant tienes muchas especies: Ficus, Carmona, Polyscias, Acer, Olivo, Metasequoia, Juniperus y más. Cada una tiene sus cuidados, de interior o de exterior según su origen.
Es la unión perfecta entre planta y arte: un árbol al que das forma con paciencia.
El arte del bonsái tiene miles de años de historia: se cree que se originó en China hacia el 700 a.C. La técnica se basa en un cultivo cuidadoso y una poda regular de ramas y raíces para conseguir un tamaño reducido y compacto, dirigiendo el árbol hacia un conjunto equilibrado, como si fuera una escultura. Entre las variedades más comunes están los Ficus, Polyscias, Zelkova, Ligustrum, Carmona y el Acer (arce).
El Ficus Ginseng y el Ficus Retusa son los más fáciles para empezar, de raíces gruesas y gran adaptabilidad. La Carmona es una joya tropical de hojas brillantes y florecillas blancas. La Polyscias Fruticosa tiene un aire zen inconfundible. El Acer (arce) enamora por su color otoñal. La Metasequoia es pura elegancia zen. El Juniperus Cascade aporta el estilo cascada, y el Olivo un toque mediterráneo. También tienes el bonsái mix (Ligustrum, Zelkova y Carmona), ideal para iniciarse.
La clave está en la especie: los tropicales (ficus, carmona, polyscias) van en interior luminoso sin sol directo fuerte, con humedad y riego moderado; los de clima templado (arce, olivo, juniperus, metasequoia) prefieren el exterior. En todos los casos: sustrato muy drenante, riego cuando la capa superficial empieza a secarse (sin encharcar), aporte constante de nutrientes (viven en muy poca tierra) y podas regulares para mantener la forma. Protégelos de las corrientes de aire frío.
Tienes el paso a paso en nuestra guía de cuidados del bonsái, y si algo va mal, en la guía de problemas. Y aquí tienes toda la colección de bonsáis disponible en Pur Plant.