En resumen: la aglaonema es una de las plantas de interior más fáciles y agradecidas: tolera la poca luz y luce un follaje espectacular en verde, rojo, rosa o crema. En Pur Plant tienes 7 variedades, de la ardiente Red Fire a la elegante White Joy. Ojo: es tóxica para mascotas si la mordisquean.
Es la planta perfecta para dar color a un rincón sin complicarse la vida con los cuidados.
Las aglaonemas, originarias de las selvas tropicales del sudeste asiático, son famosas por su hermoso follaje y su facilidad: se adaptan a casi cualquier espacio y toleran zonas de baja luz. Hay muchas variedades —Silver Bay, Red Siam, Maria, Pictum…—, cada una con su color y patrón. Todas comparten cuidados: luz indirecta (aguantan poca luz, aunque las de colores intensos la agradecen para mantener el tono), riego moderado y ambiente húmedo.
La Red Fire es un fogonazo de color, con hojas de centro rojizo-rosado y bordes verde intenso. La Green (Toms Pride) es la más sencilla, de un verde vibrante que luce con el mínimo esfuerzo. La Pink y la Flamingo conquistan a los amantes del rosa. La Snowflake tiene hojas blanquecinas como copos de nieve, y la White Joy, un blanco cremoso veteado de verde muy elegante. Y la joya coleccionable, la Pictum Tricolor, con hojas «camufladas» en tres tonos de verde que recuerdan a un patrón militar (esta pide algo más de luz para marcar el dibujo).
La aglaonema quiere luz indirecta (tolera la poca luz, pero las variedades de color la agradecen para no perder el tono), riego moderado dejando secar la capa superior del sustrato, ambiente húmedo y temperaturas cálidas, evitando el sol directo y las corrientes frías. Si pierde color, casi siempre es por falta de luz. Un aviso importante: contiene oxalatos de calcio y es tóxica para perros y gatos.
Tienes el paso a paso en nuestra guía de cuidados de la aglaonema, y si algo va mal, en la guía de problemas. Y aquí tienes toda la colección de aglaonemas disponible en Pur Plant.