En resumen: los helechos son de las plantas más antiguas del planeta: existen desde antes que los dinosaurios y no dan flor ni semilla, se reproducen por esporas. Quieren sombra, humedad alta y sustrato siempre húmedo, y la mayoría son pet friendly. En Pur Plant tienes 9 variedades, del clásico de Boston al espectacular cuerno de ciervo.
Entender de dónde vienen lo explica casi todo: crecen en el suelo sombrío y húmedo de los bosques, o agarrados a los troncos. Por eso el sol directo y el aire seco son sus dos grandes enemigos.
Helechos de fronda dividida
Son los que casi todo el mundo imagina al pensar en un helecho: hojas (frondas) plumosas y muy divididas. El helecho de Boston (Nephrolepis) es el rey de este grupo y el más fácil de todos: frondas arqueadas que caen en cascada, ideal colgando de una macetero alto o en el baño.
El culantrillo (Adiantum) es el más delicado y elegante, con foliolos diminutos sobre tallos negros finos como alambre; agradece muchísima humedad. Y el Actiniopteris, más pequeño, despliega sus frondas en abanico, como una palmerita en miniatura.
Helechos de roseta: los Asplenium
Rompen con la imagen típica del helecho, porque sus hojas son enteras y brillantes, no divididas. El Asplenium nidus o nido de ave forma una roseta de frondas anchas y lustrosas que salen de un centro en forma de nido: es de los helechos más resistentes y fáciles de interior.
El crispy wave es su versión de hoja ondulada y rígida, muy decorativa, y el Asplenium leslie añade puntas divididas en el extremo de cada fronda. Todos ellos toleran mejor el interior normal que los de fronda fina.
Helechos epífitos: el cuerno de ciervo
El Platycerium o cuerno de ciervo es el más espectacular y el más distinto de todos. En la naturaleza no crece en tierra, sino agarrado a los troncos de los árboles, y sus frondas fértiles parecen auténticas astas de ciervo.
Por eso se cultiva montado sobre una placa de corcho o madera, colgado en la pared como un cuadro vivo, y se riega por inmersión. No es el más fácil, pero sí el que más llama la atención.
Helechos curiosos: el Hemionitis
El Hemionitis arifolia es la excepción simpática: un helecho enano con hojas en forma de corazón, perfecto para escritorios, terrarios y espacios pequeños. Pide la misma humedad alta que sus hermanos, pero cabe en cualquier rincón.
¿Qué helecho elegir?
Si empiezas, el de Boston o el nido de ave: los más tolerantes. Para colgar, el Boston sin duda. Para una pieza decorativa de pared, el cuerno de ciervo. Para un escritorio o terrario, el Hemionitis de hojas de corazón. Y si ya tienes mano y mucha humedad, el culantrillo es el más fino.
Un punto común a todos y la mejor noticia si tienes mascotas: los helechos verdaderos no son tóxicos para perros ni gatos. Su gran necesidad es la humedad: si las puntas se vuelven marrones, es aire seco. Tienes el detalle en nuestra guía de cuidados del helecho, y si se estropea, en la guía de problemas.
Y aquí tienes toda la colección de helechos disponible en Pur Plant.