Agujeros En Hojas De Plantas: ¿Quién Se Come Mis Verduras?

Si estás aquí es porque algún habitante no deseado ha estado visitando tus cultivos. No te preocupes, es habitual. Incluso nos atreveríamos a decir que, si pasa en tu huerto, es buena señal: significa que hay biodiversidad. Eso sí, mejor si no se comen la cosecha. Te contamos quién está detrás de los agujeros en las hojas.

¿Cómo identificar al culpable?

La clave está en la forma de la mordida: según cómo sea, el «ladronzuelo» será uno u otro. Todo es cuestión de investigar y observar, aunque suelen ser muy escurridizos.

¿Agujeros redondos? Caracoles y babosas

Hojas mordidas por caracoles y babosas

Si tus lechugas, acelgas o brócolis tienen agujeros redondos, seguramente han sido atacados por caracoles y babosas. Son muy propios de los cultivos de otoño a primavera y adoran los climas húmedos.

Para mantenerlos a raya de forma biológica, nada mejor que añadir ceniza: su pH alcalino no les gusta nada, y puedes aprovechar la de la chimenea. También funciona la tierra de diatomeas. Y si tienes gallinas cerca, puedes capturarlos y dárselos como aporte de proteínas.

¿Mordidas rectas y verticales? Orugas

Las orugas son más fáciles de identificar porque suelen posarse en el envés de las hojas. Otra pista definitiva: pequeñas bolitas negras (sus excrementos) en el suelo o en la base de la planta. Para combatirlas, te lo contamos todo en insecticidas para orugas.

¿Mordidas triangulares? Pájaros

Mordida de pájaro en una acelga

Cuando las mordidas son triangulares, señalan al pico de un pájaro. ¿La solución? Colocar un espantapájaros junto a los cultivos.

¿Y si no es ninguno de esos?

Hay otros insectos menos comunes: escarabajos, picudos, pulguillas y algunas hormigas. También puede ser el resultado de una buena granizada, y eso ya no está tanto bajo nuestro control… aunque sí podemos proteger los cultivos con garrafas de plástico o invernaderos.

¿Y si es tu propia mascota?

Es muy posible que a tus peludos les encante tumbarse o revolcarse en la huerta. Aunque disfrutemos de su compañía, es mejor mantenerlos alejados de los cultivos: si suelen tumbarse junto a las acelgas u otras hortalizas, pónselo difícil cubriendo la zona con ramas. ¡El acolchado tiene múltiples beneficios!

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