La monstera es una planta tropical trepadora que puede alcanzar un tamaño considerable cuando recibe luz suficiente, humedad ambiental y un soporte adecuado. Sus hojas grandes y perforadas son su principal atractivo, pero también ocupan mucho espacio y pueden crecer de forma desequilibrada si la planta no se guía o se poda.
Podar una monstera permite retirar hojas deterioradas, controlar su volumen y dirigir el crecimiento hacia un tutor. También puede aprovecharse para obtener esquejes y reproducir la planta. Sin embargo, no es obligatorio podarla regularmente: si está sana, tiene espacio y mantiene una forma equilibrada, basta con eliminar las partes dañadas.
La mejor época para realizar una poda importante es la primavera, cuando aumentan las horas de luz y la monstera comienza su periodo de crecimiento activo. Durante esta etapa puede responder a los cortes produciendo nuevos brotes desde los nudos del tallo. La poda ligera de hojas amarillas, secas o rotas puede hacerse durante todo el año. La Universidad de Minnesota recomienda aprovechar el inicio de la primavera para las podas suaves de las plantas de interior.
Antes de empezar, utiliza guantes. La savia y los tejidos de las monsteras pueden provocar irritación cutánea, y la planta resulta tóxica si se ingiere. Mantenla alejada de niños y mascotas mientras trabajas y recoge todos los restos al terminar.
Cuidados de la Monstera deliciosa (vídeo)
Antes de coger las tijeras, repasa en este vídeo los cuidados básicos de la Monstera deliciosa: luz, riego y sustrato. Una planta bien cuidada responde mucho mejor a la poda.
¿Cuándo es la mejor época para podar una monstera?
La época más adecuada depende de la intensidad de la intervención. Para retirar una hoja amarilla o un tallo roto no necesitas esperar a una fecha concreta. En cambio, si quieres reducir mucho la planta, corregir tallos largos o conseguir esquejes, conviene hacerlo entre marzo y junio.
Durante la primavera, la combinación de temperaturas suaves y más horas de luz ayuda a que la monstera recupere antes el crecimiento perdido. Evita las podas intensas durante el invierno, especialmente si la planta está en una habitación fría o recibe poca luz natural.
El final del verano y el inicio del otoño pueden servir para hacer pequeños ajustes. Puedes retirar hojas dañadas o acortar algún tallo descontrolado, pero no es el mejor momento para dejar la planta casi sin follaje.
Una monstera recién trasplantada, afectada por una plaga o debilitada por exceso de agua no debería someterse a una poda estética intensa. Primero hay que solucionar el problema que está reduciendo su vigor.
Según el clima
En una vivienda con temperatura estable, la poda depende más de la luz disponible que del clima exterior. Si la monstera permanece entre aproximadamente 18 y 26 °C y recibe luz indirecta brillante, su periodo de crecimiento suele comenzar durante la primavera. Estas son también las condiciones que recomendamos en Pur Plant para la Monstera deliciosa.
En zonas de clima mediterráneo suave puedes podar desde marzo. Si el invierno ha sido frío o la casa recibe poca luz, espera hasta abril, cuando los días sean más largos.
En regiones con veranos muy calurosos, evita realizar una poda fuerte en julio o agosto. Una planta situada junto a una ventana puede sufrir más después del corte si recibe sol directo o temperaturas elevadas. Tras podarla, colócala en una zona luminosa, pero protegida de los rayos solares intensos.
Las monsteras cultivadas al aire libre solo deben podarse cuando haya pasado el riesgo de bajas temperaturas. Son plantas tropicales que prefieren ambientes cálidos y no toleran bien las heladas. La Monstera deliciosa procede de regiones tropicales de América Central y suele cultivarse como planta de interior fuera de esos climas.
Según el tipo de monstera
La Monstera deliciosa desarrolla tallos gruesos, hojas grandes y numerosas raíces aéreas. En ejemplares adultos puedes retirar hojas inferiores envejecidas y acortar los tallos que se alejen demasiado del tutor. No conviene eliminar muchas hojas grandes a la vez, porque son una parte importante de la superficie fotosintética de la planta.
La Monstera adansonii produce tallos más finos y flexibles. Puede crecer como planta colgante o trepadora y suele admitir mejor el pinzado frecuente. Cortar las puntas demasiado largas ayuda a conservar una forma más compacta.
La monstera esqueleto y otras especies de crecimiento trepador también pueden guiarse mediante podas moderadas. En lugar de cortar continuamente, suele ser más útil proporcionarles un tutor vertical al que puedan sujetarse.
Las monsteras variegadas, como la Albo Variegata o la Thai Constellation, crecen normalmente con más lentitud. Pódalas de forma conservadora, ya que cada hoja funcional resulta importante. En una Albo puede ser necesario retirar un tallo completamente verde si está dominando a los brotes variegados. En cambio, la variegación de la Thai Constellation es más estable.
Recomendaciones de meses para podar una monstera
Esta tabla ofrece una orientación para monsteras cultivadas en interiores en España. La temperatura de la habitación, la cantidad de luz y el estado de la planta pueden modificar el calendario.
| Mes | Recomendable | Consejos o sugerencias |
| Enero | No | Retira únicamente hojas completamente secas o enfermas. |
| Febrero | No | Espera a que aumenten la luz y la temperatura. |
| Marzo | Sí | Comienza con una poda moderada si la planta está activa. |
| Abril | Sí | Es uno de los mejores meses para podar y obtener esquejes. |
| Mayo | Sí | Adecuado para controlar tallos largos y mejorar la forma. |
| Junio | Sí | Haz la poda antes de que llegue el calor más intenso. |
| Julio | No | Limita los cortes a hojas dañadas o enfermas. |
| Agosto | No | Evita reducir mucho el follaje durante las altas temperaturas. |
| Septiembre | Sí | Realiza únicamente una poda ligera de mantenimiento. |
| Octubre | Sí | Retoca la forma si la vivienda sigue siendo cálida y luminosa. |
| Noviembre | No | Evita estimular brotes durante una época con poca luz. |
| Diciembre | No | Retira solo las partes que estén secas o deterioradas. |
Cómo podar una monstera paso a paso
Limpia tus herramientas
Utiliza tijeras de poda para los tallos gruesos y unas tijeras pequeñas para hojas y pecíolos finos. Las cuchillas deben estar bien afiladas para realizar un corte limpio, sin aplastar ni desgarrar los tejidos.
Desinfecta las herramientas antes de comenzar. Puedes pasar por las cuchillas alcohol al 70 % y esperar a que se sequen. Si encuentras una zona con síntomas de enfermedad, vuelve a limpiarlas antes de hacer otro corte.
Ponte guantes y una prenda de manga larga para evitar el contacto directo con la savia. Protege también la superficie de trabajo, especialmente si vas a podar la planta dentro de casa.
Elimina lo dañado
Empieza por las hojas amarillas, secas, rotas o con daños irreversibles. Corta el pecíolo cerca del tallo principal, pero sin lesionar el tallo ni arrancar fibras.
Si una hoja solo tiene una punta seca, puedes recortar la parte marrón siguiendo su contorno. Deja un margen mínimo de tejido seco para no abrir una herida innecesaria en la zona verde.
Cuando detectes un tallo blando, oscuro o podrido, corta hasta llegar a tejido firme y sano. No confundas una hoja vieja que amarillea gradualmente con un problema generalizado: si varias hojas cambian de color al mismo tiempo, revisa el riego, el drenaje, las raíces y la posible presencia de plagas antes de seguir podando. Puedes consultar nuestra guía sobre enfermedades comunes de la monstera.
Controla el tamaño
Observa la estructura de la planta antes de cortar. Localiza el tallo principal, los nudos, las raíces aéreas y los puntos desde los que podrían aparecer nuevos brotes.
Para acortar un tallo de la planta madre, realiza el corte ligeramente por encima de un nudo. Si quieres aprovechar la parte retirada como esqueje, esta debe incluir al menos un nudo, porque una hoja con su pecíolo, pero sin nudo del tallo, no puede producir una nueva monstera.
No retires más follaje del necesario. En una planta muy grande es preferible repartir la reducción entre varias intervenciones. Después de podar, guía los tallos restantes hacia un tutor de musgo, fibra o madera para conseguir un crecimiento más vertical.
Las raíces aéreas sanas pueden dirigirse hacia el tutor o introducirse en el sustrato. No es necesario cortarlas por motivos estéticos, aunque puedes retirar una raíz seca, dañada o excesivamente molesta con una herramienta limpia.
Cura la herida
Un corte limpio normalmente no necesita pasta cicatrizante, cera ni remedios caseros. Deja que la herida se seque y cicatrice de forma natural. Los productos que sellan completamente los cortes pueden retener humedad alrededor del tejido. La RHS desaconseja, como práctica general, pintar o envolver las heridas de poda.
Evita mojar directamente los cortes durante los primeros riegos y no pulverices agua sobre una herida reciente. Mantén la planta en un lugar ventilado, con luz indirecta y sin corrientes frías.
No fertilices justo después de una poda intensa. Espera a que la monstera muestre crecimiento nuevo y retoma entonces su rutina habitual durante la primavera o el verano.
Consejos para después de podar
Después de la poda, comprueba que la maceta tenga un buen drenaje y que la planta permanezca estable. Si has reducido bastante su tamaño, reajusta las sujeciones del tutor para que los tallos no se doblen.
Mantén un riego moderado. La planta tendrá menos hojas y, por tanto, puede consumir agua con algo más de lentitud. Comprueba la humedad del sustrato antes de volver a regar y no dejes agua acumulada en el plato. El exceso de humedad y un sustrato con mal drenaje pueden favorecer la pudrición de las raíces.
Cuidado de raíces
No podes las raíces sanas simplemente porque sobresalgan por los agujeros de drenaje. Esta situación suele indicar que la planta necesita una revisión de la maceta y posiblemente un trasplante.
Si vas a trasplantarla, retira únicamente las raíces negras, blandas, huecas o podridas. Utiliza tijeras desinfectadas y coloca la planta en un sustrato aireado dentro de una maceta con orificios de drenaje. En Pur Plant recomendamos revisar y cortar las raíces secas o dañadas durante el trasplante de una monstera.
Evita combinar una poda aérea extrema con una reducción intensa de raíces, salvo que sea imprescindible para salvar una planta afectada por podredumbre. Cuantas más intervenciones hagas a la vez, mayor será el esfuerzo necesario para recuperarse.
Usa los recortes
Los tallos sanos obtenidos durante la poda pueden convertirse en nuevas plantas. Selecciona fragmentos que tengan al menos un nudo y, preferiblemente, una raíz aérea visible.
Puedes enraizarlos en agua o colocarlos en un sustrato ligero y bien drenado. Sitúalos en un lugar cálido y con luz indirecta. Si utilizas agua, cámbiala periódicamente y trasplanta el esqueje cuando haya desarrollado un sistema radicular suficiente.
Una hoja cortada sin nudo puede mantenerse verde durante un tiempo, pero no producirá una planta nueva. El crecimiento aparece desde las yemas situadas en los nudos del tallo.
Desecha las hojas enfermas y los tallos podridos. No los utilices para reproducir la planta ni los dejes sobre el sustrato. Una poda cuidadosa, acompañada de buena luz, riego controlado y un soporte adecuado, permitirá que la monstera recupere su crecimiento sin perder su forma natural.
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