¿Tu monstera está pocha y no sabes por qué? Hojas caídas, puntas marrones, manchas negras o amarillas… te está dando señales. Te damos las claves para reconocer qué le pasa a tu monstera y sus enfermedades más comunes.
¿Cómo es y qué cuidados necesita la monstera?
Originaria de las selvas de México y América central, la Costilla de Adán es epífita: trepa a los árboles y obtiene nutrientes del aire. Sus grandes hojas se van dividiendo en lóbulos y agujeros al crecer. Sus claves de cuidado:
- Sustrato: rico en nutrientes y con muy buen drenaje (orgánico + humus de lombriz + perlita).
- Ubicación: luminosa pero sin sol directo (le quema las hojas); en exterior, semisombra.
- Riego: una vez por semana, ¡sin excesos! Una olla de autorriego la mantiene sin estrés hídrico.
¿Por qué tiene hojas ennegrecidas?
Suele deberse a raíces podridas (por exceso de agua), quemaduras de sol, falta de nutrientes o enfermedad. Si hay pudrición, trasládala a un sustrato con buen drenaje; si es el sol, cámbiala de sitio; si le falta comida, aporta fertilizante orgánico; y ante hongos, usa un fungicida ecológico.
¿Y hojas o puntas marrones?
Causas: exceso o escasez de riego y baja humedad. Con las ollas de autorriego la planta absorbe el agua justa, y pulverizar sus hojas a menudo aumenta la humedad.
¿Por qué tiene hojas amarillas?
Suele indicar exceso de riego, mal drenaje, poca luz o plaga. Espacia los riegos, añade perlita para drenar, mueve la planta a más luz y, ante plagas, usa un insecticida ecológico.
¿Hojas enrolladas o caídas?
Apuntan a falta de riego, baja humedad, exceso de calor o estrés tras un trasplante. Reubícala, riega de forma constante y sube la humedad con un humidificador (o ponla en el baño: ¡adora las duchas!). Ante plagas, jabón potásico cada tres días.
¿Manchas en las hojas?
Causas: temperatura inadecuada, quemaduras, raíces podridas, falta de fertilización u hongos. Reubícala, usa un buen sustrato y fertiliza cada 15 días durante el riego con humus líquido o plant food, añadiendo humus sólido al sustrato una vez al mes.
En definitiva, la monstera es una excelente compañera: solo hay que estar atentos a sus señales y darle lo que necesita.
También te puede interesar: