En resumen: las alocasias son aráceas tropicales conocidas como orejas de elefante, con hojas en forma de flecha o de escudo que van de lo diminuto y aterciopelado a lo gigante y arquitectónico. En Pur Plant tienes más de 30 variedades. Atención: son de las plantas de interior más tóxicas, así que ojo con mascotas y niños.
Tienen fama de difíciles y en parte es cierto, pero casi todo se entiende sabiendo una cosa: crecen desde un bulbo y en invierno entran en reposo. Si tu alocasia pierde las hojas al llegar el frío, no está muerta: está durmiendo.
Las jewel alocasias, pequeñas y de coleccionista. La Black Velvet es la estrella: hojas gruesas, negras y aterciopeladas con nervios blancos. La Frydek hace lo mismo en verde intenso (y existe en versión variegada), y a su lado están la Azlanii, de brillos metálicos rojizos, la Antoro Velvet, la Nebula plateada y la Red Secret (Cuprea), de reflejos cobrizos. Son las más bonitas y también las más delicadas: quieren mucha humedad.
Un grupo con una textura única: las hojas parecen cubiertas de escamas de dragón, con los nervios muy hundidos. La Dragon Scale es verde jaspeada; la Silver Dragon, de un plateado casi irreal; y la Pink Dragon añade unos llamativos tallos rosados. Compactas, escultóricas y muy buscadas.
Las más conocidas y accesibles. La Amazónica y la Polly (en realidad un híbrido, no una especie salvaje) lucen hojas de flecha verde oscuro con nervios blancos muy marcados y bordes ondulados. La Jacklyn tiene hojas alargadas con nervadura profunda, y la Zebrina es famosa por sus tallos rayados como los de una cebra. Son el mejor punto de partida.
Las que hacen honor al apodo. La Portodora, la Macrorrhiza (con su versión camuflaje variegada), la Regal Shields, la Wentii y la Yucatan Princess desarrollan hojas enormes con las que llenan un rincón entero. La Cucullata es más compacta y se considera planta de la buena suerte. A este grupo se suman la Platinum, la Gageana Variegata, la Sinuata, la Simpo y la curiosa Mickey Mouse.
Si empiezas, una Zebrina, una Amazónica/Polly o una Cucullata: las más tolerantes. Si buscas una joya de coleccionista y tienes humedad alta, una Black Velvet o una Dragon Scale. Y si quieres una planta enorme que llene la estancia, una Portodora o una Macrorrhiza.
Todas comparten cuidados de arácea: luz indirecta brillante (sin sol directo), sustrato muy aireado, riego cuando la capa superior se seca y mucha humedad ambiental. Recuerda su reposo invernal y que todas son muy tóxicas. Tienes el detalle en nuestra guía de cuidados de la alocasia, y si pierde hojas o aparece araña roja, en la guía de problemas.
Y aquí tienes toda la colección de alocasias disponible en Pur Plant.