En resumen: las euphorbias (género Euphorbia, uno de los más grandes del reino vegetal) son suculentas escultóricas que a menudo se confunden con cactus, pero no lo son. En Pur Plant tienes 8 variedades, de las columnas tipo candelabro (trigona, acrurensis, ingens) a la espina de Cristo florida (milii). Importante: todas exudan un látex blanco irritante y tóxico; manipúlalas con cuidado y lávate las manos.
Son de las suculentas más impactantes: parecen esculturas vivas y piden muy poco riego.
Las euphorbias son suculentas fáciles y muy decorativas por sus formas escultóricas. Aunque recuerdan a los cactus (y muchas tienen espinas), pertenecen a otra familia: la clave está en el látex lechoso que sueltan al cortarse, algo que los cactus no tienen. Un dato curioso: la flor de pascua (poinsettia) también es una euphorbia. Todas quieren luz brillante indirecta, sustrato muy drenante y riego escaso, dejando secar del todo entre riegos.
La Acrurensis, la Trigona (verde y rubra, el «candelabro africano») y la Ingens son columnas escultóricas espectaculares. El Cactus Variegado añade un follaje degradado y blanquecino. La Lactea parece de otro planeta y es fácil para principiantes. La Monadenium mini recuerda a una palmera tropical en miniatura. Y la Milii o espina de Cristo es la más florida, disponible en varios colores y muy resistente.
Trátalas como suculentas de sol: mucha luz (brillante indirecta en interior o exterior a semisombra, protegidas del sol directo fuerte y del frío), sustrato muy drenante (de cactus y suculentas) y riego escaso, dejando secar el sustrato por completo entre riegos; en invierno, al mínimo. El exceso de agua pudre las raíces. Aviso importante: todas sueltan un látex blanco irritante y tóxico para piel, ojos y por ingestión; manipúlalas con guantes y mantenlas lejos de mascotas y niños.
Tienes el paso a paso en nuestra guía de cuidados de la euphorbia, y si algo va mal, en la guía de problemas. Y aquí tienes toda la colección de euphorbias disponible en Pur Plant.