Botrytis: Qué es y cómo combatirla en plantas

La botritis es uno de los hongos más habituales en plantas de huerto, ornamentales y cultivos en maceta. También se conoce como moho gris, porque suele formar una capa grisácea o marrón sobre hojas, flores, tallos y frutos afectados.

Este hongo aparece con más facilidad cuando hay humedad elevada, poca ventilación y restos vegetales en descomposición. Por eso es frecuente en invernaderos, balcones cerrados, cultivos densos, plantas con exceso de riego o zonas donde las hojas permanecen mojadas durante muchas horas.

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Botritis o moho gris en plantas y huerto

Detectarla pronto es clave. Una infección leve puede controlarse con limpieza, poda y mejora de las condiciones de cultivo. En cambio, si se deja avanzar, puede extenderse rápido y afectar a varias plantas cercanas. Antes de seguir, te dejamos nuestra guía completa sobre cómo tratar plagas en plantas.

¿Qué es la botritis?

Es una enfermedad fúngica causada, en muchos casos, por el hongo Botrytis cinerea. Ataca tejidos tiernos, debilitados o dañados, aunque también puede avanzar hacia partes sanas si las condiciones le son favorables.

Su nombre común, moho gris, describe bastante bien su aspecto: cuando la infección progresa aparece una especie de pelusa gris, marrón o cenicienta sobre la zona afectada. Esa masa libera esporas que se desplazan con el aire, el agua, las herramientas o el contacto entre plantas.

No suele aparecer por una sola causa. Normalmente surge cuando se combinan varios factores: humedad persistente, poca circulación de aire, heridas en la planta, exceso de densidad y restos orgánicos sin retirar.

¿Por qué se produce?

La botritis se produce cuando el hongo encuentra un ambiente adecuado: necesita humedad y tejidos vulnerables. Por eso aparece con frecuencia tras lluvias continuas, riegos excesivos, condensación en invernaderos o falta de ventilación.

También puede instalarse en hojas secas, flores marchitas o frutos dañados que permanecen sobre la planta o en el sustrato: esos restos actúan como foco de infección.

El exceso de agua es uno de los errores más comunes: no solo debilita las raíces, sino que mantiene el ambiente húmedo más tiempo. Si además las plantas están muy juntas, el aire circula peor y las hojas tardan más en secarse. La botritis aprovecha además cualquier herida: una poda mal hecha, ramas rotas, daños por granizo o picaduras de insectos facilitan su entrada.

¿Cuáles son sus síntomas?

Al principio pueden aparecer manchas marrones, blandas o acuosas en hojas, pétalos, tallos o frutos. Después, si hay humedad suficiente, se forma la capa de moho gris.

En flores provoca pétalos manchados, blandos o pegajosos; en frutos, zonas podridas que avanzan con rapidez; en hojas, manchas irregulares que se oscurecen con el tiempo. También puedes notar tallos debilitados o brotes que se doblan. Cuando la infección está avanzada, el tejido se descompone y puede desprender mal olor. La señal más característica es la pelusa grisácea sobre tejido húmedo o podrido.

¿Qué plantas son más susceptibles?

Es frecuente en plantas de huerto como tomate, fresa, lechuga, pimiento, calabacín, berenjena o judías, y también en aromáticas si hay demasiada humedad y poca ventilación.

En ornamentales puede afectar a rosales, geranios, begonias, hortensias, camelias, ciclámenes, peonías y petunias. Las flores densas o marchitas son especialmente sensibles. Las plantas en maceta tampoco están libres: si el sustrato drena mal o el ambiente es cerrado, se desarrolla con facilidad. Las plantas débiles, apiñadas o mal ventiladas son las más vulnerables.

¿Cómo combatirla y prevenirla?

Combatir la botritis exige actuar sobre el hongo y sobre las condiciones que lo favorecen. Si solo aplicas un producto pero mantienes exceso de humedad, restos vegetales y mala ventilación, el problema volverá.

No excedas la densidad de siembra

En el huerto, plantar demasiado junto es un error frecuente. Al principio parece que se aprovecha mejor el espacio, pero cuando las plantas crecen las hojas se tocan, el aire circula peor y la humedad permanece más tiempo. Respeta los marcos de plantación recomendados: más plantas no siempre significan más cosecha.

Usa fungicidas de forma preventiva

Los fungicidas pueden ayudar, pero deben usarse con criterio: en botritis funcionan mejor de forma preventiva o al inicio del problema, no cuando la planta ya está muy afectada.

En jardinería ecológica pueden valorarse productos autorizados como extractos vegetales, microorganismos beneficiosos o soluciones específicas contra hongos. Lee siempre la etiqueta y respeta dosis, plazos y modo de aplicación. Puedes ver nuestros fungicidas ecológicos:

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No conviene depender solo del fungicida: si no corriges humedad, ventilación y restos vegetales, el hongo puede reaparecer.

Riega en la justa medida

Evita mojar hojas, flores y frutos siempre que sea posible: mejor regar directamente sobre el sustrato o usar riego por goteo. Riega por la mañana para que la planta y la superficie del sustrato se sequen durante el día, y evita los riegos nocturnos, sobre todo en épocas frescas o húmedas.

Abona convenientemente

Una planta bien nutrida resiste mejor, pero abonar de más también es un problema: el exceso de nitrógeno favorece brotes muy tiernos, con tejidos más sensibles a los hongos. Usa un abono equilibrado y adaptado a cada tipo de planta.

Elimina las partes infectadas

Si detectas hojas, flores o frutos con botritis, retíralos cuanto antes y con cuidado, para no dispersar esporas: no sacudas las partes afectadas ni las dejes caer sobre el sustrato.

En infecciones leves puede bastar con eliminar las zonas dañadas y mejorar ventilación y riego; en plantas muy afectadas, lo más prudente es retirarlas por completo. No compostes material infectado si no tienes un compostaje bien controlado.

Mantén limpias tus herramientas

Las herramientas pueden mover esporas de una planta a otra, así que conviene limpiar y desinfectar tijeras, cuchillas y tutores, especialmente después de cortar partes enfermas. Usa herramientas afiladas para hacer cortes limpios: las heridas desgarradas cicatrizan peor y son más fáciles de colonizar.

No uses sustratos viejos ni de mala calidad

Un sustrato viejo, compactado o mal drenado retiene demasiada humedad y limita la oxigenación de las raíces. Usa sustratos de calidad, ligeros y adaptados al cultivo, asegúrate de que las macetas tengan drenaje y evita reutilizar sustratos donde ya hubo plantas enfermas.

La botritis se combate mejor con prevención que con urgencias. Si controlas la humedad, separas bien las plantas, limpias restos secos y usas sustratos sanos, reduces mucho el riesgo.

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