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Cultivar en casa verduras, frutas y hortalizas de manera sostenible es una práctica económica y ecológica de proveernos de alimentos sanos, de controlar nuestra alimentación y el origen de la misma.

Y para ello no es necesario contar con un gran huerto o jardín, algo que es inviable en ciudades, por ejemplo, ya que podemos gestionar nuestro propio huerto en casa sin demasiado espacio.

Puede parecer complicado cultivar nuestros alimentos, hay que tener en cuenta muchos factores y podemos complicarnos sin darnos cuenta. Materiales, plantas adecuadas al espacio y la climatología, inversión para llevarlo a cabo…

Sin embargo, no es algo demasiado costoso ni su grado de dificultad debiera inhibirnos a la hora de realizarlo. Es, además de sencilla, una práctica que nos proporcionará muchas satisfacciones.

La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés), indica ya que los huertos domésticos “pueden ser mucho más productivos y ecológicos que la agricultura tradicional“.

Y es una realidad. No solo los beneficios de realizar el cultivo en nuestra casa son mentales y físicos, también nos guiarán por un camino de eficiencia energética, sostenible, conectar con la naturaleza y mejorar nuestra alimentación y repercutirá también en un ahorro económico.

Cultivar en casa dependiendo de la zona climática en la que vivas

Antes de animarte y ponerte a trabajar en tu pequeño proyecto de cultivo sostenible, es muy importante que conozcas las características de la climatología de tu zona para poder seleccionar las plantas que mejor resultado pueden darte. 

Tener en cuenta la luz, el viento, la frecuencia de lluvias y otros factores te ayudarán a cultivar mejor siguiendo los ciclos naturales.

Lo principal es una fuente de luz natural. Has de colocar tu pequeño huerto en una zona con luz solar directa para propiciar el crecimiento de las plantas. Dependiendo de la disponibilidad del mismo, podrás cultivar de diferente forma.

Si vivimos y vamos a cultivar en una zona de clima templado y con una buena cantidad de luz, sin edificios que limiten la luz, podremos cultivar durante todo el año, en cada época las hortalizas de temporada y utilizando, en la medida de lo posible, las variedades locales (se adaptan mejor al clima de nuestra zona).

Si, por el contrario, las horas de luz con las que contamos para nuestro pequeño cultivo son limitadas, hemos de tenerlo en cuenta y elegir cultivos menos exigentes y adaptarlos a las épocas en las que la luz solar es mayor para obtener resultados.

¿Cómo cultivar en casa un huerto urbano?

Para crear nuestro huerto de cultivo sostenible en casa hemos de tener en cuenta varias necesidades importantes sin las que no podríamos llevarlo a cabo, independientemente del espacio, puesto que tenemos soluciones para todo tipo de ubicaciones.

Básicamente es necesario tener cuatro elementos.

Recipientes

Recipientes en los que poder cultivar tus alimentos. Estos recipientes de cultivo puedes diferenciarlos y conseguirlos teniendo siempre en cuenta el espacio del que dispones y la inversión que quieras realizar.

SI cuentas con poco espacio, puedes optar por macetas o jardineras. Esto te da una flexibilidad en lo referente al espacio con lo que podrás aumentar el número de macetas o jardineras para aumentar la producción y el tamaño de tus cultivos.

Y podrás ir al ritmo de la experiencia que vayas acumulando. Las jardineras, a diferencia de las macetas, son más alargadas y permiten varios cultivos en un mismo espacio.

Son una opción económica y sencilla. Pero has de elegir correctamente la maceta o jardinera a utilizar.

Has de tener en cuenta el drenaje del recipiente, para que pueda expulsar el exceso de agua en grandes días de lluvias, por ejemplo, o por que nos hemos emocionado demasiado regando. Ha de tener siempre unos agujeros para el drenaje en la base.

En cuanto al tamaño, has de tener en cuenta el tipo de cultivo que quieres realizar antes de hacerte con tu maceta. Hay cultivos que precisan una maceta grande puesto que sus raíces son profundas y otros que en pequeñas macetas se dan en perfectas condiciones.

Piensa bien el cultivo que quieres realizar y escoge la maceta basándote en las necesidades específicas del mismo. Las jardineras te darán la opción de diversificar cultivos en un mismo recipiente.

Para cultivar en casa nuestro huerto urbano podemos contar también con los jardines verticales.

Este sistema se basa en unas estructuras que, o bien colocadas en el suelo o enganchadas a la pared, sirven para plantar cultivos a lo largo de toda la superficie vertical. Ideal para el cultivo de fresas y todo tipo de plantas aromáticas como el tomillo, la hierba buena, el romero…

Esto permite una maximización del espacio y pueden ubicarse en cualquier parte en la que cuentes con una pared bien iluminada, dando además un toque decorativo muy llamativo.

Tienen un coste inicial mayor y no permite cualquier tipo de cultivo, puesto que tiene una limitación de volumen de sustrato que no te permitiría, por ejemplo, plantar tomates…

Contamos además con otro sistema para cultivar en casa de manera eficaz, se trata de las mesas de cultivo.

Estas estructuras en forma de mesas elevadas permiten cultivar de pie y diversificar los cultivos en un mismo espacio ya que tienen una superficie útil bastante grande. Podemos además automatizar los riegos.

Existen varias opciones de materiales, como metal, plástico o madera y diversos tamaños de mesas de cultivo, elige siempre aquellas que se adapten mejor a tu espacio real, pudiendo ser preferible dos pequeñas que una enorme. Valóralo según tus necesidades. 

Sustrato

Otro de los elementos primordiales a la hora de cultivar en tu casa es el sustrato o tierra, que será donde prenderán las plantas y del cual tomarán todos los nutrientes que precisan para desarrollarse y crecer.

Es importante seleccionar un sustrato adecuado para macetas, ligero y poroso para permitir respirar a las raíces, que retenga mejor la humedad y sea rico en los nutrientes que necesita nuestra planta.

El sustrato es interesante mezclarlo con humus de lombriz o fibra de coco para oxigenarlo y aportar nutrientes.

Dependiendo del cultivo, el sustrato ha de contar con características diferentes. Sería ideal utilizar fertilizantes o abonos al menos al inicio, durante el crecimiento y floración o en los cambios de temporada para reabastecer de nutrientes.

Plantones y/o semillas

En nuestro huerto urbano podemos plantar prácticamente cualquier tipo de verduras u hortalizas, siempre que cuentes con el espacio necesario para lo que decidas cultivar.

Pero… ¿qué es mejor? ¿Empezar el huerto con semillas? ¿o comprar directamente la planta?

Depende. Y depende de tu experiencia y del tipo de cultivo que has decidido realizar.

Si tienes poca experiencia es más seguro empezar con los plantones, trasplantar la planta a tu huerto y hacerla crecer desde ahí.

  • Menor dificultad
  • Planta más resistente

Si por el contrario decides utilizar semillas, has de utilizar semillero en la primera fase de la planta, teniendo más probabilidad de éxito. Aunque cabe destacar que hay semillas que no necesitan semillero, como el caso del perejil.

  • Ciclo completo
  • Más variedad
  • Más económico

En cualquier caso, lo más importante es elegir los cultivos adecuados para cada época del año.

Agua

Nada en este planeta sobrevive sin agua. Por ello es tan importante para nuestro huerto el contar con un riego apropiado a la estación y el tipo de cultivo que hemos escogido.

El riego es un aspecto primordial. En huertos pequeños una regadera es más que suficiente, jugando con el flujo de agua a la tierra para que no se drene demasiado pronto y permita a las raíces absorberla.

El sistema de autoriego (riego por goteo) permitirá complementarlo, pequeños depósitos que insertados en la tierra va dejando salir el agua poco a poco. Perfecto para épocas de excesivo calor o si no vas a poder atender tu huerto en unos días.

Es recomendable regar pronto por la mañana o al atardecer.

¿Dónde es mejor instalar mi huerto?

Una vez que has decidido el tipo de recipiente que utilizarás para cultivar tu pequeño huerto, ahora es importante localizar en nuestra casa el lugar adecuado para ubicarlo.

Como hemos comentado, necesita luz solar, al menos de cuatro a seis horas de luz directa para obtener resultados óptimos, y dentro de esa horquilla cada cultivo necesitará más o se conformará con menos.

La orientación al sur te proporcionará más horas de luz, si cuentas con esa posibilidad sería interesante aprovecharla. Y las plantas que vayan a ser más altas, procura colocarlas de manera que su sombra no prive de luz a plantas con un crecimiento menor.

Así pues, puedes crear diferentes áreas de cultivo y ubicarlas en las diferentes zonas, los más exigentes en las zonas en las que hayas detectado mayor número de horas de sol, y aquellos cultivos que agradecen sombras ubícalos en zonas en las que el sol no incida directamente demasiado tiempo.

Aprovecha de cada espacio disponible y se creativo, siempre hay un lugar ideal para cada planta.

Cómo y qué cultivar de manera sencilla

Vamos a ponernos manos a la obra, vas a empezar a cultivar tus verduras de manera sencilla.

En primer lugar, humedece el sustrato en el que vas a plantar, siempre es recomendable que el medio esté húmedo antes del cultivo.

Luego realiza los agujeros en los que vas a poner las semillas. No las entierres demasiado para no dificultar su germinación. Incluye las semillas, dos o tres por agujero, y cúbrelas de sustrato nuevamente. Humedece suavemente la tierra para evitar el desplazamiento de las semillas plantadas.

Y por último, pero no menos importante, una vez germinen los brotes, elige el más fuerte y elimina las otras semillas para dejarle todo el espacio y los nutrientes.

¿Qué cultivo escojo para mi huerto?

Pues en realidad lo que desees, pero te recomiendo que empieces por cultivos sencillos que den buenos resultados, esto hará que vayas cogiendo experiencia y confianza y poco a poco puedas ir avanzando en tus labores de cultivo.

El qué plantar podemos diferenciarlo en dos puntos.

Puedes hacer cultivos por temporada, es decir, seleccionar los cultivos dependiendo de la estación. Y la otra opción a escoger es si sembraremos semillas o plantones (plantas ya germinadas que han de trasplantarse a su ubicación definitiva tras brotar). Por ejemplo:

En primavera podrás plantar con semillas: acelga, albahaca, apio, col, escarola, guisante, haba, judía, lechuga, maíz, melón, nabo, patata, pepino, perejil, pimiento, puerro, rábano, remolacha, sandía, tomate y zanahoria.

En verano las anteriores semillas serán más fáciles de llevar adelante si van en plantel, ya que el calor dificultará su germinación. Además de maíz y planteles de tomate, pimiento, fresas…

En otoño cultivaremos ajo, cebolla, haba, judía, guisante, lechuga, espinaca, perejil, rabanito, acelga…

Y en invierno, siempre que las temperaturas sean muy frías en tu zona, utiliza plantones, ya que no germinarán bien las semillas, y podrás cultivar lechuga, espinacas, guisantes, perejil, rabanito, remolacha, rúcula y acelga

Desde Pur Plant queremos que esta sea una experiencia que te aporte positivismo y te anime a orientar tus ganas a conseguir un objetivo sustentable y una interacción con tu entorno más sostenible.

¡Ánimo y adelante!.