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Cómo tener un suelo vivo

Tener un suelo sano es sinónimo de vida. No hay plantas ni árboles fuertes si no crecen en un suelo vivo. Aunque muchas veces nos olvidamos, la tierra es la base de todo. Aprender a cuidarla será clave si lo que buscamos es cultivar plantas o nuestra propia comida de manera ecológica, trabajando de la mano con la naturaleza. Quédate con nosotros en este post y te contamos con detalle cómo tener un suelo vivo. ¡Manos a la tierra!

Observa la vida del suelo

Antes de enriquecer nuestro suelo, es fundamental conocer su estado actual. Si quieres conocer el tipo de tierra que tienes en el exterior, toma nota de los siguientes pasos a seguir:

  • Cava unos 30 cm de profundidad y recoge un buen trozo de tierra. Si está sano, tendrá mucha biodiversidad (insectos, lombrices,etc)
  • Huele la tierra. Si tiene olor a bosque o tierra mojada, es un excelente síntoma.
  • Desmiga un trozo. Si los trocitos están húmedos y compactos, seguramente tendrá una textura excelente, siendo el resultado de una buena calidad. Si por el contrario caen trocitos de tierra secos y angulosos, tu suelo necesita regenerarse.
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Cómo reconocer un buen sustrato para macetas

El sustrato es la tierra de las macetas donde se asientan las raíces de las plantas y también donde se nutren. Además, es el medio en el que las raíces ejercerán su labor de exploración en busca de agua y oxígeno. Como puedes imaginar, en la naturaleza las plantas se desarrollan en sustratos muy distintos. La complejidad de los suelos hace que resulte casi imposible reproducirlo en casa. Pero, ¿cómo saber que un sustrato es bueno?

La respuesta es sencilla: un buen sustrato debe ser equilibrado, rico en nutrientes y estar aireado. Un buen sustrato es fundamental para la salud de las raíces de nuestras plantas. Un buen sustrato marcará la diferencia y conseguir que esté fresco, rico y joven hará que nuestras plantas crezcan felices. 

A continuación vamos a ver las propiedades más importantes que puede tener un sustrato:

  • Porosidad: la porosidad es imprescindible para que se produzca una correcta aireación en las raíces, pues estas necesitan oxígeno. Podríamos decir que es la cantidad de espacio “vacío” que queda entre los componentes.
  • Drenaje: es la capacidad que tiene un sustrato de retener o dejar pasar el agua de riego. En el caso de especies como los cactus y suculentas es sumamente vital ya que si no es muy drenante, se pudrirán.
  • Nutrientes: no todas las plantas necesitan la misma cantidad de nutrientes para desarrollarse. Por ejemplo, las hortalizas y plantas de interior tropicales son muy exigentes en cuanto a nutrientes se refiere, pues consumen gran cantidad para su desarrollo y frutos. En cambio, otras plantas desérticas se han aclimatado a crecer en suelos pobres.
  • pH: es el coeficiente que indica el grado de acidez del suelo. Se clasifica en:
  1. Suelo ácido: pH menor de 6,5 (gran mayoría de las plantas de interior tropicales)
  2. Suelo neutro: pH entre 6,5 y 7,5
  3. Suelo alcalino: pH mayor de 7,5

7 tips para enriquecer y regenerar el suelo

En la permacultura, enriquecer el suelo nos favorecerá en los cultivos. 

1. Abandona los productos químicos

Únete al cambio. Nada de utilizar pesticidas, herbicidas ni fertilizantes químicos. Pásate al cultivo ecológico usando nuestros fertilizantes e insecticidas orgánicos que cuidan de tu suelo y su entorno.

2. Evita labrar 

Esto interrumpe la vida de los organismos que viven allí y ralentiza los intercambios entre la materia y las plantas. Aunque la tierra tenga toda la materia orgánica y nutrientes que necesita, sin nuestros “trabajadores vivos” las plantas no son capaces de asimilar el alimento.

3. Nunca dejes la tierra desnuda

La tierra desnuda es más sensible a la erosión y otras inclemencias del tiempo como fuertes sequías o inundaciones. Para evitarlo, recomendamos acolchar el suelo con materia orgánica. Si quieres conocer más sobre el tema, no te pierdas el artículo sobre qué es el acolchado y por qué utilizarlo.

4. Cultiva abonos verdes

Antes y después de cultivar, regenerar el suelo y hacerlo fértil con abonos verdes es muy enriquecedor. Descompactar la tierra, aportan nitrógeno y aumentan la fertilidad del suelo.

5. Enmienda el suelo según necesidades

Las enmiendas ayudan a mejorar la estructura del suelo, aumentar su capacidad para retener agua, aire y nutrientes ayudándolos a hacerlos circular entre el suelo y las plantas.

6. Suma materia orgánica

Ya sea de materia vegetal (restos de poda) o animal (estiércol), añadir abonos orgánicos ayuda a alimentar la micro y macro fauna que habita en el suelo y, como consecuencia, a mejorar su calidad. Una de las mejores prácticas que podemos hacer es compostar nuestros propios residuos domésticos convirtiéndolos en recursos para las plantas.

7. Rota tus cultivos

Rotar los cultivos consiste en cambiar cada año lo que cultivas en tu huerto para limitar el agotamiento del suelo, evitando también la propagación de enfermedades y plagas.

rotacion-cultivos

Para hacerlo correctamente, te dejamos aquí una infografía.

Con el suelo en macetas también podemos imitar algunos de los anteriores consejos citados. Es habitual que los sustratos comunes envejezcan con el paso del tiempo, pues los componentes se “desgastan”. La perlita, las cortezas y las fibras se van degradando, perdiendo cualidades. Cuando esto sucede, los sustratos pierden su capacidad de absorción convirtiéndose en un suelo pobre para el desarrollo de nuestras plantas. Como consejo, recomendamos cambiar el sustrato cada dos años en plantas bebés y medianas.

En definitiva, si cuidamos el suelo de manera orgánica, nos sorprenderá lo agradecido que puede llegar a ser. Disfrutemos de la buena compañía de nuestras plantas volviendo a la tierra, mimando de ella.

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Quentin
Quentin Brouhon

Especialista en el cuidado orgánico de Plantas y Flores

Bonjour! Soy Quentin y tras vivir en grandes ciudades como Bruselas y Sydney me di cuenta de la falta de información sobre jardinería urbana. Por ello, decidí (re)conectar con la naturaleza y aprender más sobre la Permacultura y el cuidado de plantas.

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